Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
estoy registrado  |  ¿registrarme?
rápido, gratis y seguro
El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003
Boletines periódicos
1 comentarios
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Yahoo
Enviar por email

Otro 20 de junio

19 de junio de 2008

 

Parece sencillo esto de decir «han pasado cinco años»; lo mismo podrían ser 2 o 10. ¿Qué tiene de especial que sean cinco años de El Testigo Fiel? De especial exterior, nada. Al tratarse de un aniversario virtual ni siquiera podemos sentarnos juntos a soplar unas velitas materiales.

De especial dentro nuestro sí, creo que sí. Creo que cada uno de los que estamos aquí, incluso de cada uno de esos 1.600.000 personas que han "pisado" este sitio desde el 20 de junio del 2003, según dice el contador (¿será verdad? ¡qué barbaridad!), tiene un sentimiento sobre este sitio, más intenso o menos; el momento del quinto aniversario es la ocasión para que ese sentimiento se haga más vivo.

Dentro de esos 1.600.000 impresiones, tengo el privilegio de poder contar la mía. No diré que tengo el entusiasmo del 2003: no, los tiempos inciales, los tiempos en que todo está por hacerse, son especiales; la fundación es siempre algo especial. Pero hoy me maravilla algo que en 2003 no me podía maravillar, y es ver lo que existe, lo que es real; en su fragilidad ¡ETF es real!

Una comunidad virtual es algo muy real, un espacio de encuentro virtual es algo muy real. Eso es para mí lo más anonadante: que en cinco años esto haya llegado a ser algo real.

Pero, ¿en qué consiste eso tan real? si recorremos el menú hay muchas cosas reales: la biblioteca, el santoral, la brújula, la sección de solidarios, las publicaciones, los foros, la galería de arte, las noticias, la Liturgia de las horas, la Biblia, el devocionario.... estoy nombrando sin orden: son cosas reales, están allí, cualquiera puede verlas. Es información, más o menos completa, más o menos acabada, más o menos puesta al día, y la información -en el siglo de la información- es un bien real. Pero yo estoy convencido de que no consiste en eso lo tan real de ETF. Es más, me atrevería a decir que si quitáramos todo eso, aun podría seguir ETF siendo completamente real.

En las páginas fundacionales, que han quedado como ideario, escribía en 2003:

«Los contenidos están. Son sólidos y fundados. Pero al mismo tiempo son sólo la excusa para el encuentro»

¡Ahí está! ¡eso es lo más real de ETF, eso es lo real de ETF! ¡el encuentro!

El encuentro con otros que creen como yo, el encuentro junto a otros frente al mismo Señor en que creemos unos y otros, el encuentro para una charla sin más objetivos que simplemente estar juntos "porque es tarde y el día acaba", como los discípulos de Emaus. Ese encuentro cotidiano es lo que propiciamos con ETF. Variable cada día, como todo encuentro, fluctuante de ánimo, de "ganas", de tiempo, de intensidad, de posibilidades personales, pero persistentemente real.

No es que ETF sea el encuentro: ETF es un lugar más donde es posible que ocurra ese encuentro, donde ponemos lo mejor de cada uno para que ese encuentro sea posible, un encuentro que habla de otro Encuentro, un encuentro que es la experiencia vital cotidiana que nos prepara para el Encuentro, el encuentro con quien nos encontró primero.

 

 

Comentarios
por Ecazes (190.36.124.---) - mar , 24-jun-2008, 11:32:15

Hace unos días, leía a algún estudiado que contaba sobre los tres panes que conformaban la misa: el eucarístico, el de la Palabra y el del encuentro de los felirgeses que se contaban las novedades familiares y cotidianas, a despecho del sacristán que debe cerrar.
Y creo que tiene razón.
ETF es ese encuentro.
El espacio virtual tiene grandes limitaciones a la hora de emprender una relación. Pero resulta que esas limitaciones terminan siendo sus mayores fortalezas. El hecho de no podernos ver, hace necesario un juego de explicaciones de códigos y maneras, que profundiza el conocimiento mutuo. Esa profundización, ese mostrarnos para poder charlar, es imposible en el mundo "real".
La otra cosa es el tiempo. Nadie entra al sitio por obligación, sino porque quiere. Y a veces entra y se asoma y sale en silencio, proque lo que necesitaba era saber que está, saber que el diálogo sigue ahi, esperándolo sin apurarlo. Esa libertad es imposibe en otro lado, que no sea el virtual.
No volveré a decir lo importante que ha sido y es ETF para mi y para mi vida de fe. Pero si quiero dejar escrito algo que creo que es la enseñanza de este (quinto) año para los miembros: en la precariedad, está la prueba de que esto es real y no nos pertenece. Dar la vuelta y abandonar sería a la vez tremendamente facil y desgarradoramente dificil.
A lo mejor, algún día, dejamos de encontrarnos. A lo mejor, algún día hay otra generación que seguirá discutiendo sobre al canon, la mesada de los niños, la coma en la publicación. Y estará bien.
Mientras tanto, dejenme seguir teclenado.
Gracias a todos por estar.

puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 54.144.23.12
Copia este código antispam en el casillero:
Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).
© El Testigo Fiel - 2003-2016 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa