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El Testigo Fiel
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La adoración del Cordero Místico

por Abel Della Costa
31 de octubre de 2011
Visita guiada a una de las más impresionantes creaciones del arte cristiano

 

A Rosy

El presente escrito se basa en un trabajo realizado en el foro hace unos cuatro años. Sin embargo, sólo reproduce algunos textos de ese trabajo, con una elaboración nueva y más completa.

 

El autor del cuadro es Jan van eyck, y es una obra de relativa juventud. Digo "relativa" porque murió joven, así que todas sus obras son de juventud, aunque a juzgar por la perfección de su pincel, se puede hablar de una obra de gran madurez. Como hubo otros pintores llamados van Eyck (Hubert, Gaspard y Bartolomé), siempre debe aclararse a quién se refiere uno. El nuestro nació en Holanda hacia 1395 (no se tiene el dato exacto) y murió en 1441. Su estilo se inscribe en el hiperrealismo flamenco, que buscaba retratar las escenas atendiendo especialmente a la perfección de las texturas (telas, paisajes, cielos, etc), junto con un cuidadoso uso de la perspectiva, esto último muy propio del Renacimiento.  El "Cordero místico" es una obra de 1432, es decir, cuando no llegaba aun a los 40 años.

Se trata de un "políptico", es decir, un cuadro en varias secciones, coordinadas entre sí. En este caso, el cuadro es un retablo que puede verse en la iglesia de San Bavón, en Gantes, y consta de nada menos que ¡26 partes!, aunque no están simultaneamente a la vista.  Como es normal en este tipo de composiciones, algunas se ven cuando los paneles están abiertos, y otras con los paneles cerrados.

Normalmente se inscribe como autor de la obra sólo a Jan, sin embargo, el propio marco del cuadro tiene escrito que la obra no fue comenzada por él sino por Hubert, su hermano, de quien se dudó mucho tiempo de su existencia al carecer de otros testimonios que esa inscripción; sin embargo en la actualidad hay otro cuadro, también de gran perfección formal, que puede atribuirse a Hubert. Esto no quita que el autor considerado principal en el políptico sigue siendo Jan. 

 

 

Así es el políptico cerrado:

 

y así abierto:

 

 

Cerrado mide 3,5 metros de altura por 2,20 de ancho (lo que no es tanto si se piensa en la cantidad de figuras); mientras que abierto mide 4,60 de ancho por los mismos 3,5 de altura. Están todos los paneles hechos con óleo sobre madera, técnica habitual en el retablo de los templos.

 

Aunque aun no lo hayamos "leído" en detalle, podemos darnos cuenta que las figuras representadas no están elegidas al azar. Hay más bien un cuidadoso "plan narrativo", que podemos sintetizar así, y que se nos irá haciendo más profundo en el análisis de cada parte: el panel cerrado muestra el anticipo de la venida de Jesús, el anuncio de la primera venida, mientras que el panel abierto muestra la culminación: la adoración mística del Cordero muerto y resucitado, en la consumación de los tiempos, rodeado de todos los santos.

Continuamos en la siguiente sección con una visita detallada a la parte exterior del políptico.

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