Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
estoy registrado  |  ¿registrarme?
rápido, gratis y seguro
El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003


		

	

Oficio de difuntos, memoria libre
Oficio de difuntos
Vísperas
Inicio

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. -Dios mío, ven en mi auxilio.
R/. -Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya
 
Himno
Tú, Señor, que asumiste la existencia,
la lucha y el dolor que el hombre vive,
no dejes sin la luz de tu presencia
la noche de la muerte que lo aflige.

Te rebajaste, Cristo, hasta la muerte,
y una muerte de cruz, por amor nuestro;
así te exaltó el Padre, al acogerte,
sobre todo poder de tierra y cielo.

Para ascender después gloriosamente,
bajaste sepultado a los abismos;
fue el amor del Señor omnipotente
más fuerte que la muerte y que su sino.

Primicia de los muertos, tu victoria
es la fe y la esperanza del creyente,
el secreto final de nuestra historia,
abierta a nueva vida para siempre.

Cuando la noche llegue y sea el día
de pasar de este mundo a nuestro Padre,
concédenos la paz y la alegría
de un encuentro feliz que nunca acabe. Amén.

o bien:



¡Líbrame de esta carne de pecado
de la que siento en alas desasirme,
Señor, que, en una cruz, por redimirme,
diste todo en la llaga del costado!

¿Y volaré, para volver atado
a mi antigua enemiga?; ¿andaré firme
el día que otra vez vuelva a vestirme
de la túnica inútil del pasado?

Vivo en la fe, y el alma no se atreve
a pedir verte sólo en lo inefable,
sólo en aliento y en blancor de nieve.

¡Otra vez lo corpóreo, lo palpable!
¡Que mi segunda carne sea leve!
¡Dame, Señor, la vida perdurable!

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu,
por los siglos de los siglos. Amén.
Primer Salmo
Salmo 120: El guardián del pueblo
Ant: El Señor te guarda de todo mal, Él guarda tu alma. Aleluya.
Ya no pasarán hambre ni sed, no les hará daño el sol ni el bochorno (Ap 7,16)
Levanto mis ojos a los montes:
¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

No permitirá que resbale tu pie,
tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa
el guardián de Israel.

El Señor te guarda a su sombra,
está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño,
ni la luna de noche.

El Señor te guarda de todo mal,
Él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas,
ahora y por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: El Señor te guarda de todo mal, Él guarda tu alma. Aleluya.
Segundo Salmo
Salmo 129: Desde lo hondo, a ti grito, Señor
Ant: Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Aleluya.
Él salvará a su pueblo de los pecados (Mt 1,21)
Desde lo hondo a ti grito, Señor;
Señor, escucha mi voz;
estén tus oídos atentos
a la voz de mi súplica.

Si llevas cuenta de los delitos, Señor,
¿quién podrá resistir?
Pero de ti procede el perdón,
y así infundes respeto.

Mi alma espera en el Señor,
espera en su palabra;
mi alma aguarda al Señor,
más que el centinela la aurora.

Aguarde Israel al Señor,
como el centinela la aurora;
porque del Señor viene la misericordia,
la redención copiosa;
y él redimirá a Israel
de todos sus delitos.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Aleluya.
Cántico NT
Filipenses 2,6-11: Cristo, Siervo de Dios, en su misterio pascual
Ant: Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere. Aleluya.
Cristo, a pesar de su condición divina,
no hizo alarde de su categoría de Dios;
al contrario, se despojó de su rango
y tomó la condición de esclavo,
pasando por uno de tantos.

Y así, actuando como un hombre cualquiera,
se rebajó hasta someterse incluso a la muerte,
y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo
y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»;
de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble
en el cielo, en la tierra, en el abismo,
y toda lengua proclame:
Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Ant: Lo mismo que el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a los que quiere. Aleluya.
Lectura Bíblica
1Co 15,55-57
¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la ley. ¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!
V/. A ti, Señor, me acojo: No quede nunca yo defraudado. Aleluya, aleluya.
R/. A ti, Señor, me acojo: No quede nunca yo defraudado. Aleluya, aleluya.
V/. Tu misericordia sea mi gozo y mi alegría.
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. A ti, Señor, me acojo: No quede nunca yo defraudado. Aleluya, aleluya.

o bien:

1Co 15,55-57
¿Dónde está, muerte, tu victoria? ¿Dónde está, muerte, tu aguijón? El aguijón de la muerte es el pecado, y la fuerza del pecado es la ley. ¡Demos gracias a Dios, que nos da la victoria por nuestro Señor Jesucristo!
V/. En tu misericordia, Señor, concédeles el descanso. Aleluya, aleluya.
R/. En tu misericordia, Señor, concédeles el descanso. Aleluya, aleluya.
V/. Tú que has de venir a juzgar a vivos y muertos.
R/. Aleluya, aleluya.
V/. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R/. En tu misericordia, Señor, concédeles el descanso. Aleluya, aleluya.
Cántico Evangélico
Cántico [en Español] [en Español] [en Latín] [en Latín]
Ant: Todos los que el Padre me ha entregado vendrán a mí; y al que venga a mi no lo echaré fuera. Aleluya.
o bien: (en tiempo pascual) El Crucificado resucitó de entre los muertos y nos redimió. Aleluya.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.

(se hace la señal de la cruz mientras se comienza a recitar)
Magníficat ánima mea Dóminum,
et exsultávit spíritus meus in Deo salvatóre meo,
quia respéxit humilitátem ancíllæ suæ.

Ecce enim ex hoc beátam me dicent omnes generationes,
quia fecit mihi magna, qui potens est,
et sanctum nomen eius,
et misericórdia eius in progénies et progénies
timéntibus eum.

Fecit poténtiam in bráchio suo,
dispérsit supérbos mente cordis sui;
depósuit poténtes de sede
et exaltávit húmiles;
esuriéntes implévit bonis
et dívites dimísit inánes.

Suscépit Israel púerum suum,
recordátus misericórdiæ,
sicut locútus est ad patres nostros,
Abraham et sémini eius in sæcula.

Glória Patri, et Fílio, et Spirítui Sancto.
Sicut erat in princípio, et nunc et semper,
et in sæcula sæculórum. Amen.
Ant: Todos los que el Padre me ha entregado vendrán a mí; y al que venga a mi no lo echaré fuera. Aleluya.
o bien: (en tiempo pascual) El Crucificado resucitó de entre los muertos y nos redimió. Aleluya.
Preces
Oremos al Señor Jesús, que transformará nuestro cuerpo frágil en cuerpo glorioso como el suyo, y digámosle:
Tú, Señor, eres nuestra vida y nuestra resurrección
  • - Oh Cristo, Hijo de Dios vivo, que resucitaste de entre los muertos a tu amigo Lázaro,
    lleva a una resurrección de vida a los difuntos que rescataste con tu sangre preciosa.
  • - Oh Cristo, consolador de los afligidos, que, ante el dolor de los que lloraban la muerte de Lázaro, del joven de Naín y de la hija de Jairo, acudiste compasivo a enjugar sus lagrimas,
    consuela también ahora a los que lloran la muerte de su seres queridos.
  • - Oh Cristo salvador, destruye en nuestro cuerpo mortal el dominio del pecado por el que merecimos la muerte,
    para que obtengamos en ti vida eterna.
  • - Oh Cristo redentor, mira benignamente a los que, por no conocerte, viven sin esperanza,
    para que crean también ellos en la resurrección de los muertos y en la vida del mundo futuro.
  • - Tú que, al dar la vista al ciego de nacimiento, hiciste que pudiera mirarte,
    descubre tu rostro a los difuntos que todavía carecen de tu resplandor.
  • - Tú, Señor, que permites que nuestra morada corpórea sea destruida,
    concédenos una morada eterna en los cielos.
Se pueden añadir algunas intenciones libres.

- (Universal) Por los jóvenes, para que sepan responder con generosidad a su propia vocación; considerando seriamente también la posibilidad de consagrarse al Señor en el sacerdocio o en la vida consagrada.

J: MADRE SIEMPRE HAS ESTADO TU Y MI SEÑOR GUARDANDONOS DE LOS ENEMIGOS ASECHADORES PERSEGUIDORES ENBIDIOSOS TE PIDO SANTA MADRE QUE NUNCAS TE APARTES DE MI Y DE FAMILIA Y DE CUANTOS PONES COMO BIENHECHORES NUESTROS GUARDALOS MAMA RUEGA SIEMPRE AL PROBIDENCIA DE DIOS POR NOSOTROS AMEN AMEN AMEN
Rita G.: Pido PROTECCION DIVINA para la Familia R.T., R.G., G.R. y demás Familiares, por el PERDÓN a nuestros pecados, Iluminación del Espíritu Santo en todo nuestro caminar y actuar, a fin de dar Testimonio de DIOS PADRE TODOPODEROSO a la luz de as enseñanzas de nuestro Señor JESUCRISTO., Amén.
Antonio (Córdoba, España): Por todas las personas que no encuentran o conocen a Dios, por los que lo han abandonado en un mundo sin principios ni actitudes humanas hacia el prójimo, para que a través de nuestro ejemplo puedan ver en nosotros el camino de los Hijos de Dios.
ANONIMO: SEÑOR DIOS MIO BENDICE A QUIENES ENTRAN A ESTA HERMOSA PAGINA DE ETF , ESCUCHA SUS RUEGOS Y NECESIDADES. BENDICE A TODAS SUS FAMILIAS Y A LAS FAMILIAS DEL MUNDO.
ANONIMO: pido por la paz en el mundo. por la salud del Papa Benedicto xvI (16).gracias por la vida señor , gracias por mi hijo y por lisi. solo te pido protección para ellos. por jobenes y niños desamparados . por los indefensos en peligros de toda índole. escucha nuestra oración señor DIO mio...
Margarita: Madre admirable, ayúdame a vivir en Gracia de Dios, tú sabes todas mis dudas... ayúdame en el camino del Señor, que le sea fiel y sincera en mis hermanos, dame luz para ser alcanzada por la Misericordia de tu Hijo. AMÉN. También te pido por mi familia, especialmente por aquellos que sufren.
Anónimo: Por las intenciones de mi jefa, compañeros de trabajo que se han encomendado a mis oraciones, por el pago de mis deudas y por la salud de los enfermos. Señor, escucha mi oración y atiende mis súplicas. Como el ciego del camino, el leproso, la Cananea, el Centurión, espero tu favor. Amén. Gracias
Anónimo: La delicada salud de Benedicto XVI. Presenta inquietud en el seno de la Iglesia. Pienso que estamos en el santiamén fundamental para implorar en memoria del presente Emérito Papa, ahora en vida que tiene 90 años cumplidos. Considero yo... Paz y Bien. Rafael Cabello Cortés
Fieles a la recomendación del Salvador, nos atrevemos a decir:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.
Final
Escucha, Señor, nuestras súplicas, para que, al confesar la resurrección de Jesucristo, tu Hijo, se afiance también la esperanza de que nuestro hermano N. resucitará. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.


o bien:

Oh Dios, gloria de los fieles y vida de los justos, nosotros, los redimidos por la muerte y resurrección de tu Hijo, te pedimos que acojas con bondad a tu siervo N., y pues creyó en la resurrección futura, merezca alcanzar los gozos de la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.


en tiempo pascual:

Dios de poder y misericordia, cuyo Hijo se entregó voluntariamente a la muerte por todos nosotros, concede a tu siervo N. participar con él en la admirable victoria de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.


Para varios difuntos:

Oh Dios, que resucitaste a tu Hijo para que, venciendo la muerte, entrara en tu reino, concede a tus hijos [ N. y N. ] difuntos que, superada su condición mortal, puedan contemplarte para siempre como su Creador y Salvador. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.


Para los hermanos, parientes y bienhechores:

Oh Dios, que concedes el perdón de los pecados y quieres la salvación de los hombres, por intercesión de santa María, la Virgen, y de todos los santos, concede a nuestros hermanos, parientes y bienhechores que han salido ya de este mundo alcanzar la eterna bienaventuranza. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.

(se hace la señal de la cruz mientras se dice:)
V/. Podéis ir en paz. Aleluya, aleluya.
R/. Demos gracias a Dios. Aleluya, aleluya.
 
Si el que preside es un ministro ordenado, utiliza una de estas dos fórmulas finales:
(Fórmula larga)
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La paz de Dios, que sobrepasa todo juicio, custodie vuestros corazones y vuestros pensamientos en el conocimiento y el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Amén.
V/. Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
 
(Fórmula breve)
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. La bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre vosotros.
R/. Amén.
 
Si se despide a la asamblea se añade:
V/. Podéis ir en paz.
R/. Demos gracias a Dios.
 
© El Testigo Fiel - 2003-2016 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa