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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
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San Policarpo de Esmirna
Policarpo fue discípulo de San Juan. A principios del siglo primero, cuando Ignacio pasó por Esmirna camino al martirio, Policarpo era obispo de la iglesia en aquella ciudad. En el año 155, Policarpo fue a Roma a entrevistarse con el obispo Aniceto con motivo de la controversia pascual. Poco después de su regreso a Esmirna, posiblemente en febrero del año 156, Policarpo sufrió el martirio en la ciudad donde por tantos años había dirigido la grey cristiana. San Ireneo, quien algunos años más tarde llegó a ser obispo de Lyón en las Galias, fue su discípulo. (J. González) Se conservan una Epístola de San Policarpo a los Filipenses, escrita en conexión con el martirio de Ignacio. Además, Eusebio ha hecho llegar hasta nosotros una carta de Ireneo al obispo romano Víctor en la que nos narra la entrevista que por el año 155 sostuvo Policarpo con Aniceto en ocasión de la controversia pascual. Finalmente, se conserva una carta de la iglesia de Esmima que relata el martirio de Policarpo.
ver este padre en el Santoral
Grupo: p. griegos
Año de referencia: 156
Introducción:

Policarpo fue obispo de Esmirna. La gran estima en que fue tenido se explica porque había sido discípulo de los Apóstoles. Ireneo (Eusebio, Hist. eccl. 5,20,5) refiere que Policarpo se sentaba a los pies de San Juan y que, además, fue nombrado obispo de Esmirna por los Apóstoles (Adv. haer. 3,3,4). San Ignacio le dirigió una de sus cartas como a obispo de Esmirna. Las discusiones que Policarpo y el papa Aniceto sostuvieron en Roma, el año 155, en torno a diversos asuntos eclesiásticos de importancia, y en particular, sobre la fijación de la fecha para la celebración de la fiesta de Pascua, son otra prueba de la estima en que se tenía a Policarpo. Sin embargo, en esta cuestión candente no se halló una solución que satisficiera a ambas partes, porque Policarpo apelaba a la autoridad de San Juan y de los Apóstoles en defensa del uso cuartodecímano, mientras que Aniceto se declaró en favor de la costumbre adoptada por sus predecesores de celebrar la Pascua en domingo. A pesar de estas diferencias, el papa y el obispo se separaron en muy buenas relaciones. Ireneo relata (Adv. haer. 3,3,4) que Marción, al encontrarse con Policarpo, le preguntó si le reconocía: "Pues no faltaba más - replicó éste -, ¡cómo no iba a reconocer al primogénito de Satán!"

Merced a una carta de la Iglesia de Esmirna a la comunidad cristiana de Filomelio, en la Frigia Grande, del año 156, tenemos una referencia detallada del heroico martirio de Policarpo, que ocurrió a poco de su regreso de Roma (probablemente el 22 de febrero del 156). Este documento es el relato circunstanciado más antiguo que existe del martirio de un solo individuo y se le considera, por lo tanto, como las primeras «Actas de los Mártires».

Obras:
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