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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde 2003
Orar los Salmos
Salmo 109 (108): Líbranos de nuestros enemigos

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Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).
¡Oh Dios de mi alabanza, no te quedes mudo!

Boca de impío, boca de engaño,
se abren contra mí.
Me hablan con lengua de mentira,
con palabras de odio me envuelven,
me atacan sin razón.

En pago de mi amor, se me acusa,
y yo soy sólo oración;
se me devuelve mal por bien
y odio por mi amor:

"¡Suscita a un impío contra él,
y que un fiscal esté a su diestra;
que en el juicio resulte culpable,
y su oración sea tenida por pecado!

"¡Sean pocos sus días,
que otro ocupe su cargo;
queden sus hijos huérfanos
y viuda su mujer!

"¡Anden sus hijos errantes, mendigando,
y sean expulsados de sus ruinas;
el acreedor le atrape todo lo que tiene,
y saqueen su fruto los extraños!

"¡Ni uno solo tenga con él amor,
nadie se compadezca de sus huérfanos,
sea dada al exterminio su posteridad,
en una generación sea borrado su nombre!

"¡Sea ante Yahveh recordada la culpa de sus padres,
el pecado de su madre no se borre;
estén ante Yahveh constantemente,
y él cercene de la tierra su memoria!"

Porque él no se acordó de actuar con amor:
persiguió al pobre, al desdichado,
y al de abatido corazón para matarle;
amó la maldición: sobre él recaiga,
no quiso bendición: que de él se aleje.

Se vistió de maldición como de un manto:
¡que penetre en su seno como agua,
igual que aceite dentro de sus huesos!
¡Séale cual vestido que le cubra,
como cinto que la ciña siempre!

¡Tal sea de parte de Yahveh la paga de mis acusadores,
de los que dicen mal contra mi alma!
¡Y tú, Señor Yahveh, actúa por mí en gracia de tu nombre,
porque tu amor es bueno, líbrame!,

Porque soy pobre y desdichado,
y tengo dentro herido el corazón;
cual sombra que declina me voy yendo,
me han sacudido igual que a la langosta.

Por tanto ayuno se doblan mis rodillas,
falta de aceite mi carne ha enflaquecido;
me he hecho el insulto de ellos,
me ven y menean su cabeza.

¡Ayúdame, Yahveh, Dios mío,
sálvame por tu amor!
¡Sepan ellos que tu mano es ésta,
que tú, Yahveh, lo has hecho!

¡Maldigan ellos, pero tú bendice,
los que me atacan sean confundidos y tu siervo se
alegre!
¡Los que me acusan queden vestidos de ignominia,
como en un manto en su vergüenza envueltos!

¡Copiosas gracias a Yahveh en mi boca,
entre la multitud le alabaré:
porque él se pone a la diestra del pobre
para salvar su alma de sus jueces!
en la liturgia: Salmo 108
se utiliza en:
- miércoles de la cuarta semana: Laudes

Para el rezo cristiano

Comentario exegético

De los Santos Padres

Catequesis de Juan Pablo II

Catequesis de Benedicto XVI

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