Virgen de la Visitación
APOR Francia
María, ayúdanos a recordar que el Rey de la gloria es también y siempre tu Hijo.
Tú le llevaste hace mucho tiempo escondido en ti, vivo y dichoso.
Él hizo bien a aquellas y aquellos a quienes tú visitaste.
A nosotros, que somos tan pequeños, tan impotentes respecto de este mundo que quisiéramos salvar, enséñanos la grandeza de las cosas pequeñas.
Una simple visita a tu prima puso en marcha la salvación de la humanidad.
¡Virgen de la Visitación, danos tu entusiasmo! Amen