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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
A Dios Espíritu Santo
Consagración al Espíritu Santo
P. Antonio Royo Marín


 

CONSAGRACIÓN AL ESPÍRITU SANTO

¡Oh, Espíritu Santo, lazo divino que unes al Padre con el Hijo en un inefable y estrechísimo lazo de amor! Espíritu de luz y de verdad, dígnate derramar toda la plenitud de tus dones sobre mi pobre alma, que solemnemente te consagro para siempre, a fin de que seas su preceptor, su director y su maestro.
Te pido humildemente fidelidad a todos tus deseos e inspiraciones y entrega completa y amorosa a tu divina acción.
¡Oh, Espíritu Creador! Ven, ven a obrar en mí la renovación por la cuál ardientemente suspiro: renovación y transformación tal que sea como una nueva creación, toda de gracia, de pureza y de amor, con la que dé principio de veras a la vida, enteramente espiritual, celestial, angélica y divina que pide mi vocación cristiana.
¡Espíritu de Santidad! Concede a mi alma el contacto de tu pureza, y quedará más blanca que la nieve.
¡Fuente sagrada de inocencia, de candor y de virginidad! Dame a beber de tu agua divina, apaga la sed de pureza que me abrasa, bautizándome con aquel bautismo de fuego cuyo divino baptisterio es tu divinidad, eres Tú mismo. Envuelve todo mi ser con sus purísimas llamas.
Destruye, devora, consume en los ardores del puro amor todo cuanto haya en mí que sea imperfecto, terreno y humano; cuanto no sea digno de Tí
Que tu divina unción renueve mi consagración como templo de toda la Santísima Trinidad y como miembro vivo de Jesucristo, a quién, con mayor perfección aún que hasta aquí ofrezco mi alma, cuerpo, potencias y sentidos con todo cuanto soy y tengo.
Hiéreme de amor, ¡oh, Espíritu Santo!, con uno de esos toques íntimos y sustanciales, para que, a manera de saeta encendida, hiera y traspase mi corazón, haciéndome morir a mí mismo y a todo lo que no sea el Amado. Tránsito feliz y misterioso que Tú sólo puedes obrar, ¡oh, Espíritu Divino!, y que anhelo y pido humildemente.
Cual carro divino de fuego, arrebátame de la tierra al cielo, de mí mismo a Dios, haciendo que desde hoy more ya en aquel paraíso que es su Corazón. Infúndeme el verdadero espíritu de mi vocación y las grandes virtudes que exige y son prenda segura de santidad: el amor a la cruz y a la humillación y el desprecio de todo lo transitorio.
Dame, sobre todo, una humildad profundísima. Ordena en mí la caridad y embriágame con el vino que engendra vírgenes.
Que mi amor a Jesús sea perfectísimo, hasta llegar a la completa enajenación de mí mismo, a aquella celestial demencia que hace perder el sentido humano de todas las cosas, para seguir las luces de la fe y los impulsos de la gracia.
Recíbeme, pues, ¡oh, Espíritu Santo!; que del todo y por completo me entregue a Tí.
Poséeme, admíteme en las castísimas delicias de tu unión, y en ella desfallezca y expire de puro amor al recibir tu ósculo de paz. Amén.

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El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).

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