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El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
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Intercesiones diversas
Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.

Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.

Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda admite el uso de comillas normales para buscar palabras y expresiones literales.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).
Reconozco mi culpa

"Aborté y estoy arrepentida," Escoge la Vida, suplemento "Caminos de Esperanza," (septiembre-octubre de 1990). Tomado del libro Oraciones para el ama de casa de Liliana Ferreiros, Editorial Claretiana.
 

Señor, no soy digna de estar en tu presencia,
en presencia del Creador de la vida.
Me faltó confianza y me sobró egoísmo.
Pensé que el bebé sería un problema...,
que no era el momento... tuve miedo...
Viví el embarazo como una desgracia.
Me precipité al abismo y ahora
siento horror por lo que hice.


Cuando voy por la calle,
no puedo mirar el rostro de los niños.
Pienso que cualquiera de ellos podría ser el mío
lo que me apena más todavía.


Sé que no asumí mi responsabilidad
y no quise engendrado.
Pienso que que soy digna del castigo;
que cualquier desgracia física que cayera sobre mí
sería poca en comparación con la desgracia moral que experimento.


Señor, te pido perdón.
Recuerdo haber oído a mi madre decir alguna vez
que eras infinitamente misericordioso,
que tu amor olvida todo mal...


Quiero empezar de nuevo. Reconozco mi culpa.
Y sin tu ayuda no puedo, no puedo...
Tengo en mi conciencia un peso que me tortura:
el llanto del hijo que yo maté.


Por eso te pido fuerzas para olvidarme de mi misma
y empezar a amar, entregándome,
como mujer y madre, a tantos otros niños,
que esperando nacer o ya nacidos,
se sienten solos y amenazados
porque nadie les quiere y acaricia.
Señor, yo sé que Tú me llamas a ahogar mi dolor
con las risas de estos niños.



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