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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
capillero: Victor Daniel
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La Virgen María invocada como
 

La Inmaculada Concepción

Fiesta: 8 de diciembre

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida, dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

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Aunque el dogma de la Inmaculada Concepción se proclamó solemnemente por medio de la encíclica «Ineffabilis Deus», de SS Pío IX, del 8 de diciembre de 1854, la inmaculada concepción de la Virgen era creencia común de la Iglesia desde tiempos inmemoriales. Precisamente ése fue el fundamento más importante para que la Iglesia decidiera proclamar como dogma esta prerrogativa de la Virgen, aunque no estuviera explícitamente dicha en la Biblia.

Que la concepción de la Virgen fue inmaculada significa que ella misma fue preservada, desde el primer instante de su existencia, del pecado original; pero no por mérito propio, sino por el futuro mérito de su Hijo en la cruz. Se realizó en ella, a manera de anticipo, lo que sería el gran don de Dios a los que se bautizan en su Hijo: librarlos del pecado original. La Virgen, aunque creatura como todos nosotros, llega antes que todos a la redención, en su concepción inmaculada, y a la resurrección de los cuerpos, en su gloriosa asunción en cuerpo y alma. Es así creatura, y a la vez modelo para las demás creaturas, que nos muestra a todos cómo Dios quiere que sea cada ser humano creado por él, y lo que es todavía más importante: nos muestra que Dios mismo realiza en sus creaturas su designio, y lo realiza efectivamente. Invocando a la Virgen en su concepción inmaculada, invocamos la plenitud de la obra de su Hijo, ya realizada por completo en ella, y realizada, pero en esperanza, en cada uno de nosotros.

La fiesta de la Inmaculada es el 8 de diciembre, fecha litúrgica de mucha antigüedad, de aproximadamente el siglo XI, que se remonta a su vez a una solemnidad litúrgica en homenaje a la Virgen, que se celebraba en Oriente ya en el siglo VII el 9 de noviembre, aunque esa fiesta más antigua no se refería a la concepción de la Virgen, sino a la concepción de Jesús en ella (lo que luego pasó a ser la fiesta d ela Anunciación). Como solemnnidad de la Inmaculada Concepción de María fue establecida para toda la Iglesia en 1661 por el papa Alejandro VII, y en 1708 fue declarada fiesta de precepto.

El papa Clemente XIII, mediante la bula «Quantum Ornamenti», del 25 de diciembre de 1760, declaró a la Inmaculada patrona de España. De entre los pueblso americanos, Panamá tiene a la Inmaculada Concepción como patrona, y celebra su fiesta, como es lógico, el 8 de diciembre. También otras vírgenes patronas americanas son la Inmaculada Concepción, aunque no llevan el nombre, como por ejemplo Nuestra Señora de la Concepción del Viejo, patrona de Nicaragua. También es una Inmaculada la Virgen de Guadalupe de México, Nuestra Señora de Luján, de Argentina, y otras advocaciones.

En general (aunque no es preceptivo), la Inmaculada Concepción se representa como una mujer joven, vestida de azul-celeste y blanco, con una corona de estrellas en su cabeza, y/o los rayos solares, una medialuna a sus pies, y un dragón o serpiente -representando al demonio-, aplastado, en alusión a Genesis 3,15 y Apocalipsis 12,1; también, en muchos casos, se encuentra rodeada de ángeles-niños.

En algunos países se celebra ese mismo día 8 de diciembre el día de las madres.

La imagen de este artículo es la Inmaculada de Murillo de 1667-70, en el Museo del Prado, Madrid. Este pintor español pintó repetidamente la Inmaculada, y sus figuras se cuentan entre las más exquisitas representaciones del tema.

Para información sobre la historia de la solemnidad litúrgica, puede verse Butler, «Vidas de los santos», tomo IV, pág. 514ss., algunos extractos de la Ineffabilis Deus pueden leerse en la nota sobre la solemnidad de la Inmaculada en el santoral de ETF. El Dossier de la Conferencia Episcopal Española dedicado a la Inmaculada con ocasión del 150 aniversario de la proclamación del dogma (año 2004), contiene información adicional sobre la historia de la solemnidad, y otros materiales, como poesías, oraciones y textos devocionales, que pueden ser de interés.

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17 de feb:
Anónimo: "Te doy gracias,Señor,de todo corazón;delante de los ángeles cantaré para ti.Me postraré hacia tu santuario,daré gracias a tu nombre: por tu misericordia y tu lealtad,xq tu promesa supera a tu fama.Cuando te invoqué,me escuchaste,acreciste el valor en mi alma" En las manos de Dios,Venezuela
Anónimo: Concede,Oh Sr.incolumidad y libertad segura a tu Iglesia;otorga a todos los pueblos la tranquilidad en el orden,haz que del uno al otro confín de la tierra no resuene sino esta voz:¡Alabado sea el Corazón Divino,causa de nuestra salud!A Él entonen cánticos de honor y gloria por los siglos.Amén
Anónimo: Stma.Trinidad bendita,alabanzas y gracias por los siglos,perdón de nuestros pecados, te pido la conversión,unión y liberación de los venezolanos.Virgen María de Coromoto cúbrenos con tu santo manto de amor.Gracias Santísima Trinidad, porque mis documentos ya aparecieron.Gracias Stma.Trinidad!
Anónimo: J.A: Señor Tú nos conoces, Tu sabes lo que más nos conviene, haz que nosotros lo descubramos y podamos hacer Tu Voluntad en la tierra como en el Cielo... Que Tu Reino de Justicia de Paz y de Amor penetre en nosotros y seamos capaces de propagar el Evangelio a través de nuestras vidas.
Anónimo: J.A: Señor Tú nos conoces, Tu sabes lo que más nos conviene, haz que nosotros lo descubramos y podamos hacer Tu Voluntad en la tierra como en el Cielo... Que Tu Reino de Justicia de Paz y de Amor penetre en nosotros y seamos capaces de propagar el Evangelio a través de nuestras vidas.
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