Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Oración: Lecturas de la misa
Domingo 7 de agosto: Año litúrgico 2021 ~ 2022

Tiempo Ordinario ~ Ciclo C ~ Año Par
Hoy celebramos:
XIX Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad
Sb 18,6-9: Con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.
Sal 32,1.12.18-19.20.22: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
Hb 11,1-2.8-19: Esperaba la ciudad cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Lc 12,32-48: Estad preparados.
Comentario: No dejes que tus miedos superen tu esperanza
Hay videos para complementar la lectura: ver el video 1
Traducción de las lecturas de Misa: oficial CEE (España) - escoger Alonso Schökel y eq.
Independientemente de la traducción escogida, si la referencia de la lectura aparece en rojo, el texto está en la traducción del P. Alonso Schökel, que es la única que está completa en la base de datos.
Sb 18,6-9: Con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.
Aquella noche se les anunció de antemano a nuestros padres, para que tuvieran ánimo al conocer con certeza la promesa de que se fiaban.
Tu pueblo esperaba ya la salvación de los inocentes y la perdición de los culpables. Pues con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas llamándonos a ti.
Los hijos piadosos de un pueblo justo ofrecían sacrificios a escondidas y de común acuerdo se imponían esta ley sagrada: que todos los santos serían solidarios en los peligros y en los bienes; y empezaron a entonar los himnos tradicionales.
Sal 32,1.12.18-19.20.22: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.
Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos;
dichosa la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se escogió como heredad.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo;
que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
Hb 11,1-2.8-19: Esperaba la ciudad cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Hermanos:
La fe es seguridad de lo que se espera,
y prueba de lo que no se ve.
Por su fe son recordados los antiguos:
por fe obedeció Abrahán a la llamada y
 salió hacia la tierra que iba a recibir en heredad.
Salió sin saber adonde iba.
Por fe vivió como extranjero en la tierra prometida,
habitando en tiendas
-y lo mismo Isaac y Jacob, herederos de la misma promesa-
mientras esperaba la ciudad de sólidos cimientos
cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.
Por fe también Sara, cuando ya le había pasado la edad,
obtuvo fuerza para fundar un linaje,
porque se fió de la promesa.
Y así, de una persona, y ésa estéril,
nacieron hijos numerosos,
como las estrellas del cielo
y como la arena incontable de las playas.
Con fe murieron todos éstos,
sin haber recibido la tierra prometida;
pero viéndola y saludándola de lejos,
confesando que eran huéspedes y peregrinos en la tierra.
Es claro que los que así hablan,
están buscando una patria;
pues si añoraban la patria de donde habían salido,
estaban a tiempo para volver.
Pero ellos ansiaban una patria mejor,
la del cielo.
Por eso Dios no tiene reparo en llamarse su Dios:
porque les tenía preparada una ciudad.
Por fe Abrahán, puesto a prueba,
ofreció a Isaac:
y era su hijo único lo que ofrecía,
el destinatario de la promesa,
del cual le había dicho Dios:
«Isaac continuará tu descendencia.»
Pero Abrahán pensó que Dios tiene poder
hasta para resucitar muertos.
Y así recobró a Isaac como figura del futuro.
Lc 12,32-48: Estad preparados.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
No temas, pequeño rebaño; porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el reino.
Vended vuestros bienes, y dad limosna; haceos talegas que no se echen a perder, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Tened ceñida la cintura y encendidas las lámparas: Vosotros estad como los que aguardan a que su señor vuelva de la boda, para abrirle, apenas venga y llame.
Dichosos los criados a quienes el señor, al llegar, los encuentre en vela: os aseguro que se ceñirá, los hará sentar a la mesa y los irá sirviendo.
Y si llega entrada la noche o de madrugada, y los encuentra así, dichosos ellos.
Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, no le dejaría abrir un boquete.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis, viene el Hijo del Hombre.
Pedro le preguntó:
-Señor, ¿has dicho esa parábola por nosotros o por todos?
El Señor le respondió:
-¿Quién es el administrador fiel y solícito a quien el amo ha puesto al frente de su servidumbre para que les reparta la ración a sus horas ?
Dichoso el criado a quien su amo al llegar lo encuentre portándose así. Os aseguro que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si el empleado piensa: «Mi amo tarda en llegar», y empieza a pegarles a los mozos y a las muchachas, a comer y beber y emborracharse; llegará el amo de ese criado el día y a la hora que menos lo espera y lo despedirá, condenándolo a la pena de los que no son fieles.
El criado que sabe lo que su amo quiere y no está dispuesto a ponerlo por obra, recibirá muchos azotes; el que no lo sabe, pero hace algo digno de castigo, recibirá pocos.
Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá; al que mucho se le confió, más se le exigirá.

No dejes que tus miedos superen tu esperanza

por P. Inácio Lopes Filho
09 de ago de 2019

Lecturas:

Sb 18,6-9: Con una misma acción castigabas a los enemigos y nos honrabas, llamándonos a ti.

Sal 32,1.12.18-19.20.22: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.

Hb 11,1-2.8-19: Esperaba la ciudad cuyo arquitecto y constructor iba a ser Dios.

Lc 12,32-48: Estad preparados.

Queridos hermanos y hermanas, sumergiéndonos profundamente en la palabra de Dios en esta sagrada liturgia, encontramos enseñanzas que transforman nuestra conciencia y nos ayudan a ser mejores personas.

En el libro de la sabiduría se nos presenta la historia de un pueblo que espera la salvación de los justos.

Es muy cierto, hermanos, que el pueblo del Antiguo Testamento estaba esperando esta salvación, la liberación que vendría a través de un salvador.

Por lo tanto, el salmo expresa la alegría de las personas elegidas por Dios.

"Dichosos el pueblo que el señor se escogió como heredad".

En la segunda lectura encontramos el fundamento de nuestra esperanza: la fe.

La fe es responsable del alimento de nuestra esperanza, seguramente cuando esperamos es porque creemos en lo que aún no ha llegado o porque nuestros ojos aún no contemplan, pero ya está en nuestros corazones generando un sentimiento de espera.

En el Evangelio tenemos la presentación de una tríada que debe protegernos de todo mal: ORACIÓN, ATENCIÓN Y PREPARACIÓN.

Si oramos, es porque creemos y esperamos la respuesta de Dios.

Si estamos atentos es porque estamos vigilando y cuidando nuestras propias elecciones y actitudes cotidianas.

Si rezamos y estamos atentos, ya nos garantiza una preparación para las situaciones de la vida.

Una cosa es cierta, hermanos, debemos limpiar nuestros corazones de toda impureza, evitando que germine la semilla del mal, buscando siempre una vida que agrade a Dios evitando el mal y promoviendo el bien. 

Que Dios nos favorezca con la sabiduría de los justos, la esperanza de los santos y la fe de los Mártires para que podamos ser testigos de su amor misericordioso.

Mira al cielo con una mirada de gratitud,

no dejes que tus miedos superen tu esperanza,

mantén la fe y fortalece la confianza.

Que así sea.

 

si deseas agregar un comentario personal a este escrito o calificarlo, debes abrirlo en la sección Publicaciones
© El Testigo Fiel - 2003-2022 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 7.2.34