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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
Martes 16 de julio: Año litúrgico 2018 ~ 2019
Tiempo Ordinario ~ Ciclo C ~ Año Impar
Hoy celebramos:
Nuestra Señora del Carmen, memoria obligatoria
Las lecturas se toman de: Martes, XV semana del Tiempo Ordinario o de la memoria
Ex 2,1-15a: Lo llamó Moisés, porque lo había sacado del agua; cuando creció fue adonde estaban sus hermanos.
Sal 68,3.14.30-31.33-34: Humildes, buscad al Señor y vivirá vuestro corazón.
Mt 11,20-24: El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.

O bien se pueden tomar del propio (tomo V):
Za 2,14-17: Regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti
Lectura sálmica: Lc 1,46-47.48-49.50-51.52-53.54-55: El Poderoso ha hecho obras grandes por mi: su nombre es santo.
Mt 12,46-50: Señalando con la mano a sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos
Ex 2,1-15a: Lo llamó Moisés, porque lo había sacado del agua; cuando creció fue adonde estaban sus hermanos.
En aquellos días, un hombre de la tribu de Leví se casó con una mujer de la misma tribu; ella concibió y dio a luz un niño. Viendo que era hermoso, lo tuvo escondido tres meses. No pudiendo tenerlo escondido por más tiempo, tomó una cesta de mimbre, la embadurnó de barro y pez, colocó en ella a la criatura y la depositó entre los juncos, junto a la orilla del Nilo.
Una hermana del niño observaba a distancia para ver en qué paraba.
La hija del Faraón bajó a bañarse en el Nilo, mientras sus criadas la seguían por la orilla. Al descubrir la cesta entre los juncos, mandó a la criada a recogerla.
La abrió, miró dentro y encontró un niño llorando.
Conmovida comentó:
-Es un niño de los hebreos.
Entonces la hermana del niño dijo a la hija del Faraón:
-¿Quieres que vaya a buscarle una nodriza hebrea que críe al niño?
Respondió la hija del Faraón:
-Anda.
La muchacha fue y llamó a la madre del niño.
La hija del Faraón le dijo:
-Llévate al niño y críamelo, y yo te pagaré.
La mujer tomó al niño y lo crió.
Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del Faraón, que lo adoptó como hijo y lo llamó Moisés, diciendo: do he sacado del agua».
Pasaron los años, Moisés creció, fue adonde estaban sus hermanos, y los encontró transportando cargas. Y vio cómo un egipcio mataba a un hebreo, uno de sus hermanos.
Miró a un lado y a otro, y viendo que no había nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.
Al día siguiente salió y encontró a dos hebreos riñendo, y dijo al culpable:
-¿Por qué golpeas a tu compañero?
El le contestó:
-¿Quién te ha nombrado jefe y juez nuestro? ¿Es que pretendes matarme como mataste al egipcio?
Moisés se asustó pensando: la cosa se ha sabido.
Cuando el Faraón se enteró del hecho, buscó a Moisés para darle muerte; pero Moisés huyó del Faraón y se refugió en el país de Madián.
Sal 68,3.14.30-31.33-34: Humildes, buscad al Señor y vivirá vuestro corazón.
Me estoy hundiendo en un cieno profundo
y no puedo hacer pie;
he entrado en la hondura del agua,
me arrastra la corriente.

Pero mi oración se dirige hacia ti,
Dios mío, el día de tu favor,
que me escuche tu gran bondad,
que tu fidelidad me ayude.

Yo soy un pobre malherido,
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y vivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos.
Mt 11,20-24: El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido:
-¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida!
Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza.
Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras.
Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo?
Bajarás al Abismo.
Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy.
Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.
O bien se pueden tomar del propio (tomo V):
Za 2,14-17: Regocíjate, Jerusalén, pues vengo a vivir en medio de ti
Alégrate y goza, hija de Sión, que yo vengo a habitar dentro de ti -oráculo del Señor-.
Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos, y serán pueblo mío.
Habitaré en medio de ti, y comprenderás que el Señor de los ejércitos me ha enviado a ti.
El Señor tomará posesión de Judá sobre la tierra santa y elegirá de nuevo a Jerusalén.
Calle toda carne ante el Señor, cuando se levanta en su santa morada.
Lectura sálmica: Lc 1,46-47.48-49.50-51.52-53.54-55: El Poderoso ha hecho obras grandes por mi: su nombre es santo.
Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador.

Porque ha mirado la humillación de su esclava,
desde ahora me felicitarán todas las generaciones.
Porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo.

Y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón.

Derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Mt 12,46-50: Señalando con la mano a sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos
En aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó:
- Oye, tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo.
Pero él contestó al que le avisaba:
- ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
Y señalando con la mano a los discípulos, dijo:
- Estos son mi madre y mis hermanos. El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre.
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