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El Testigo Fiel
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Documentación: León Magno, papa y doctor de la Iglesia
Memoria de san León I, papa y doctor de la Iglesia, que, nacido en Etruria, primero fue diácono diligente en la Urbe, y después, elevado a la cátedra de Pedro, mereció con todo derecho ser llamado «Magno», tanto por apacentar a su grey con una exquisita y prudente predicación como por mantener la doctrina ortodoxa sobre la encarnación de Dios, valientemente afirmada por los legados del Concilio Ecuménico de Calcedonia, hasta que descansó en el Señor en Roma, donde, en este día, tuvo lugar su sepultura en San Pedro del Vaticano.

En Pedro permanece lo que Cristo instituyó

fuente: (Sermón 3 en el aniversario de su consagración episcopal, 2-3: PL 54,145-146)
Se utiliza en: Común de santos pastores (lecc. único)

Aunque nosotros, queridos hermanos, nos vemos débiles y agobiados cuando pensamos en las obligaciones de nuestro ministerio, hasta tal punto que, al querer actuar con entrega y energía, nos sentimos condicionados por nuestra fragilidad, sin embargo, contando con la constante protección del Sacerdote eterno y todopoderoso, semejante a nosotros, pero también igual al Padre, de aquel que quiso humillarse en su divinidad hasta tal punto que la unió a nuestra humanidad para elevar nuestra naturaleza a la dignidad divina, digna y piadosamente nos gozamos de su especial providencia, pues, aunque delegó en muchos pastores el cuidado de sus ovejas, sin embargo, continúa él mismo velando sobre su amada grey.

También nosotros recibimos alivio en nuestro ministerio apostólico de su especial y constante protección, y nunca nos vemos desprovistos de su ayuda. Es tal, en efecto, la solidez de los cimientos sobre los que se levanta el edificio de la Iglesia que, por muy grande que sea la mole del edificio que sostienen, no se resquebrajan.

La firmeza de aquella fe del príncipe de los apóstoles, que mereció ser alabada por el Señor, es eterna. Y así como persiste lo que Pedro afirmó de Cristo, así permanece también lo que Cristo edificó sobre Pedro. Permanece, pues, lo que la Verdad dispuso, y el bienaventurado Pedro, firme en aquella solidez de piedra que le fue otorgada, no ha abandonado el timón de la Iglesia que el Señor le encomendara.

Pedro ha sido colocado por encima de todo, de tal forma que en los mismos nombres que tiene podemos conocer hasta qué punto estaba unido a Cristo: él, en efecto, es llamado: piedra, fundamento, portero del reino de los cielos, árbitro de lo que hay que atar y desatar; por ello, hay que acatar en los cielos el fallo de las sentencias que él da en la tierra.

Pedro sigue ahora cumpliendo con mayor plenitud y eficacia la misión que le fue encomendada, y, glorificado en Cristo y con Cristo, continúa ejerciendo los servicios que le fueron confiados.

Si, pues, hacemos algo rectamente y lo ejecutamos con prudencia, si algo alcanzamos de la misericordia divina con nuestra oración cotidiana, es en virtud y por los méritos de aquel cuyo poder pervive en esta sede cuya autoridad brilla en la misma.

Todo ello es fruto, amados hermanos, de aquella confesión que, inspirada por el Padre en el corazón de Pedro, supera todas las incertidumbres de la opiniones humanas y alcanza la firmeza de la roca que no será nunca cuarteada por ninguna violencia.

En toda la Iglesia, Pedro confiesa diariamente: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo, y toda lengua que confiesa al Señor está guiada por el magisterio de esta confesión.

Otras lecturas del mismo autor

María, antes de concebir corporalmente, concibió en su espíritu - [(Sermón 1 en la Natividad del Señor, 2.3. PL 54,191-192)]
La Iglesia de Cristo se levanta sobre la firmeza de la fe de Pedro - [(Sermón 4 en el aniversario de su consagración episcopal, 2-3; PL 54,149-151)]
Purificación espiritual por el ayuno y la misericordia - [(Sermón 6 sobre la Cuaresma, 1-2: PL 54,285-287)]
El misterio de nuestra reconciliación - [Carta a Flaviano (Carta 28,3-4 PL 54,763-767)]
El misterio de nuestra reconciliación - [Cartas (Carta 31, 2-3: PL 54, 791-793)]
Somos templo del Dios vivo - [De los tratados sobre el ayuno cuaresmal (1.2.3.4: CCL 138A, 252.253.254.255)]
Los días que transcurrieron entre la resurrección del Señor y su ascensión - [Sermón 1, sobre la Ascensión del Señor (2-4: PL 54, 395-396)]
Reconoce la dignidad de tu naturaleza - [Sermón 7 en la Natividad del Señor 2,6]
La cruz de Cristo, fuente de todas las gracias - [Sermón 8 sobre la pasión del Señor 6-8]
Dios ha manifestado su salvación en todo el mundo - [Sermón en la Epifanía del Señor 3,1-3.5]
Reconoce, cristiano, tu dignidad - [Sermón en la Natividad del Señor 1,1-3]
El nacimiento del Señor es el nacimiento de la paz - [Sermón en la Natividad del Señor 6,2-3.5]
La Ascensión del Señor aumenta nuestra fe - [Sermón sobre la Ascensión del Señor2,1-4]
Cristo vive en su Iglesia - [Sermón sobre la Pasión 12,3,6-7]
Meteré mi ley en su pecho - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 1-2: CCL 138A, 582-584)]
Dichosos los pobres en el espíritu - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 2-3: CCL 138A, 584-585)]
La dicha del reino de Cristo - [Sermón sobre las bienaventuranzas (Sermón 95, 4-5: CCL 138A, 585-587)]
Feliz el alma que ambiciona este manjar - [Sermón sobre las Bienaventuranzas (Sermón 95, 6-7: CCL 138A, 587-588)]
Mucha paz tienen los que aman tu nombre, Señor - [Sermón sobre las Bienaventuranzas (Sermón 95, 8-9: CCL 138 A, 588-590)]
La sabiduría cristiana - [Sermón sobre las bienaventuranzas 95,6-8]
Mucha paz tienen los que aman tus leyes - [Sermón sobre las bienaventuranzas 95,8-9]
Cual sea el trabajo de cada uno, tal será su ganancia - [Sermones (Serm. 92, 1.2.3: PL 54, 454-455)]
Del bien de la caridad - [Sermones (Sermón 10, 3-5 sobre la Cuaresma: PL 54, 299-301)]
Contemplación de la pasión del Señor - [Sermones (Sermón 15, 3-4 sobre la Pasión del Señor: PL 54, 366-367)]
Entended el misterio de un amor tan grande - [Sermones (Sermón 2, 3-5 en la resurrección del Señor: CCL 138A, 443-446)]
El especial servicio de nuestro ministerio - [Sermones (Sermón 4,1-2: PL 54,148-149)]
En la inmolación de Cristo está la verdadera Pascua y el único sacrificio - [Sermones (Sermón 60, 1-2, sobre la Pasión del Señor: CCL 138A, 363-365) ]
Pedro y Pablo, dos vástagos plantados por Dios - [Sermones (Sermón 82, en el natalicio de los apóstoles Pedro y Pablo, 1,6-7: PL 54,426-428)]
La cruz de Cristo, fuente de todas las bendiciones y origen de todas las gracias - [Tratado sobre la Pasión del Señor (Tratado 59, 4-6: CCL 138A, 354-359)]
Y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios - [Tratados (Tratado 36 ,1-2 CCL 138, 195-196)]
El momento es apremiante - [Tratados (Tratado 90, 2-3: CCL 138A, 558-561)]
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