
La figura bíblica de Moisés ocupa un lugar central destacado en el ámbito de las principales religiones monoteístas, si bien su realidad histórica es aún hoy objeto de debate teológico por parte de los especialistas en esta disciplina. Su nombre permaneció grande hasta la posteridad, donde artistas de todos los tiempos, desde Miguelángel, Rafael, Guido Reni hasta Rembrandt y Chagall, se inspiran para sus obras, en la historia sagrada del profeta, representándolo en las diversas condiciones de su misión, donde elementos hebreos se mezclan iconográficamente con los cristianos. Lo escribe Luisa Nieddu desde París, añadiendo que una vasta y compleja exposición, en el Musée d’Art et d’histoire du Judaisme (París) en curso hasta el 21 de febrero de 2016 celebra la grandeza de esta gran figura bíblica, guía de la humanidad, a través de 150 obras, entre pinturas, diseños, incisiones, esculturas, manuscritos, objetos de arte y documentales con los que se recorren las diversas representaciones de Moisés en el mundo occidental, en la antigüedad hasta el mundo contemporáneo.