El próximo 13 de diciembre en la ciudad mártir siria de Aleppo, bajo asedio desde 2012, se abrirá una puerta santa en la parroquia de san Francisco, atacada y dañada el 25 de octubre por el lanzamiento de granadas. La palabra «misericordia», ante cientos de miles de muertos y heridos, así como de miles de desplazados y refugiados, adquiere un valor significativo en una ciudad como la de Aleppo, antaño la más poblada de Siria (4 millones, aproximadamente, de habitantes) y la capital económica del país.
Desde 2012 Aleppo está al centro de los duros ataques entre el ejército regular del presidente Assad, los rebeldes y los milicianos del Estado Islámico (IS). Por esto se le he definido como la «Sarajevo del siglo XXI».
Antes del inicio de las hostilidades, la comunidad cristiana estaba compuesta por poco menos de 200 000 miembros. Hoy han disminuido, alcanzando los casi 90 000, todos concentrados en la parte de la ciudad que está en manos de las fuerzas del gobierno. El total de la población, en cambio, disminuyó a casi 1,9 millones de personas. «Estamos sin agua, sin energía eléctrica y sin carburantes. Faltan los productos de primera necesidad. Granadas, bombas y proyectiles pueden alcanzarnos en cualquier momento y en cualquier lugar. El 3 de noviembre –cuenta al Sir el vicario apostólico de Aleppo, Georges Abou Khazen– el ejército regular volvió a tomar el control de la calle que conduce a la ciudad y así volvieron a entrar los transportes con los víveres y provisiones. Pero no sabemos cuánto durará». No obstante la gravedad de la situación, los habitantes de Aleppo resisten. Resisten también los cristianos cuya fe no mengua a causa de las bombas, de la violencia y del avance del IS. «Sabemos –destaca el vicario– que estamos todos en el punto de mira».
- See more at: http://www.osservatoreromano.va/es/news/una-puerta-santa-para-aleppo-se-abrira-en-la-igles#sthash.goKCsKqB.dpuf