Voy a Fátima como «Pastor universal», ofreciendo a la Virgen «nuestra Madre» los ramos de las flores más bellas que Jesús ha encomendado a mis cuidados, es decir todos los hermanos y hermanas del mundo entero rescatados con su sangre, sin excluir a nadie». Como siempre, antes de sus viajes internacionales, papa Francisco envió un video-mensaje a la población que lo recibirá. Hoy, a 48 horas de su partida hacia Fátima, Bergoglio se dirige al «querido pueblo portugués» y lo invita a «permanecer unido» al lado suyo en este importante viaje que conmemora el centenario de las apariciones marianas en la Cova da Iria.
«Faltan pocos días para mi y su peregrinaje frente a Nuestra Señora de Fátima», dijo el Pontífice en el video en portugués. Estos días, indicó, están marcados «por felices expectativas», por el encuentro «en la casa de la Madre». «Sé bien que me querían también en sus casas y comunidades, en sus pueblos y en sus ciudades: ¡la invitación me llegó! Me gustaría aceptar, ¡pero me es imposible!», admitió el Papa. Y agradeció «por la comprensión con la que diferentes autoridades acogieron la decisión de circunscribir la visita a los momentos y a los actos del peregrinaje al Santuario de Fátima».
«Necesito que ustedes estén conmigo, necesito su unidad (física o espiritual, lo importante es que sea de corazón) para mi ramo de flores, mi “rosa de oro”», subrayó Francisco. Por ello encomendó a la Virgen a todos los peregrinos y creyentes que se encontrarán en el lugar de culto mariano y le pidió que susurre a los oídos de cada uno las palabras que ella misma pronunció en la aparición de junio de 1917: «Mi corazón inmaculado será tu refugio y el camino que te conducirá hacia Dios».
El Papa recordó en el video-mensaje también el lema de este 19º viaje apostólico: «Con María, peregrino en la esperanza y en la paz». Es «un programa de conversión», afirmó. Después expresó su alegría porque los fieles portugueses se están preparando «con intensa oración» a «este momento bendito», que culmina en el centenario de las apariciones a los tres pastorcillos, dos de los cuales, Francisco y Jacinta, serán canonizados en la gran misa del 13 de mayo en la explanada del Santuario.
La oración, de hecho, afirmó el Papa, «extiende nuestro corazón y lo prepara para recibir los dones de Dios». «Les agradezco por las oraciones y los sacrificios que cotidianamente ofrecen por mí y que necesito tanto, porque soy un pecador entre pecadores», dijo Bergoglio. «La oración ilumina mis ojos para saber ver a los demás como Dios los ve, para amar como Él los ama». Y concluyó con una promesa: «En su nombre, voy a estar entre ustedes con alegría para hacerles partícipes del Evangelio de la esperanza y de la paz».