Buenos Aires, DIC 1 (AICA): El coordinador del Instituto de Bioética de la Universidad Católica Argentina, presbítero Rubén Revello, advirtió que la ley de donante presunto, aprobada ayer por unanimidad en el Senado de la Nación, producirá un efecto “contrario” al buscado, es decir “desconfianza, retracción de la voluntad de donar y sospechas”.
Tras aclarar que la Iglesia Católica “no sólo no se opone, sino que fomenta la donación de órganos”, consideró que “la solución no parece ser la imposición del silencio tomado como consentimiento, sino una educación constante”.
“Toda donación debe ser un acto explícito y consciente de entrega, sobre todo cuando lo que se da no es un ‘repuesto’, sino algo que permite a la fabulosa máquina humana seguir funcionando. Sólo en este marco de entrega la donación de órganos adquiere su carácter propiamente humano. Todo otro camino, como el del consentimiento presunto, tiene algo de inhumano, de despojo”, subrayó en una nota publicada por el diario La Nación.
El sacerdote explicó que “‘Consentimiento presunto’ significa que alguien que no se opuso explícitamente a algo, da lugar a que ese silencio sea tomado como un consentimiento. Es como si, ante la muerte de un vecino que no deja un testamento, una persona se presentara ante el juez y exigiera la herencia, argumentando que como no existe indicación en contrario, debe presuponerse el deseo del difunto de dejarle sus bienes”.
“Medidas como ésta -opinó- lo único que consiguen es el efecto contrario: desconfianza, retracción de la voluntad de donar y sospechas. Y esto es lo último que quiere una persona que espera durante años una donación que salve la propia vida o la de un ser querido”.
El presbítero Revello señaló que “el otro camino, el de la educación y la formación de una conciencia cívica solidaria, es más lento, pero infinitamente más eficaz. Mientras no se piense con criterios grandes, se fomentará la mezquindad del individuo como única respuesta a una actitud compulsiva y omnipotente por parte del Estado”.+