Londres, 17/10/06 (La Razón) - Organizar una exposición sobre toda la carrera de Velázquez resulta una misión casi imposible para cualquier museo que no sea El Prado. Aun así, la londinense National Gallery asumió el reto hace cuatro años y hoy presentará el resultado de sus esfuerzos ante el público británico, que nunca antes había disfrutado de una retrospectiva del maestro español. La expectación es máxima ante esta muestra, en la que ocho piezas del Museo del Prado, entre ellas «La fragua de Vulcano», se funden con la magnífica colección del pintor de la pinacoteca británica, la segunda más importante del mundo, que incluye obras tan conocidas como «La Venus del Espejo».
Velázquez siempre ha disfrutado de una relación especial con los británicos, que comenzaron a coleccionar sus cuadros a finales del siglo XVII. Entonces, Joshua Reynolds le citó como una de sus influencias más directas: «Logra con facilidad lo que otros hacemos con esfuerzo», reconoció. Tras décadas de compras, la National Gallery acumula nueve lienzos del pintor español, completados en esta exposición por siete provenientes de otras instituciones británicas, como «La Vieja Friendo Huevos» de la National Gallery de Edimburgo. Para redondear esta muestra sin precedentes, la galería ha obtenido préstamos de museos como el Hermitage de San Petersburgo o el Metropolitan de Nueva York.
Sin «Las Meninas»
Por supuesto, el puzzle está incompleto sin piezas icónicas como «Las Meninas» o el «Retrato de Inocencio X». Pero se trata de una ocasión única para que los británicos repasen la evolución del pintor español a través de cuatro salas y 46 obras, alrededor de la mitad de las que se conservan. Tal ha sido el entusiasmo del museo que incluso ha encerrado en el sótano valiosísimas piezas del siglo XIX para hacer hueco a la muestra en las salas de la colección temporal, capaces de asimilar mejor las multitudes que se avecinan. Antes de que se abran las puertas, ya se han vendido más de 13.000 entradas, lo que confirma los pronósticos del museo de que el pintor sevillano batirá récords.
Con las nueve piezas de su colección como núcleo central de la muestra, la National Gallery disecciona toda la carrera de Velázquez, desde sus comienzos en Sevilla hasta su consagración definitiva como pintor de la Corte. Así, el visitante puede rastrear la vertiginosa evolución del artista, que pulió el sobrio realismo de su juventud hasta alcanzar una pericia técnica sin precedentes. «Velázquez es quizás el pintor más grande», explicó el comisario de la muestra, Dawson Carr. «Por aquel entonces, en España se consideraba que los pintores eran artesanos que trabajaban con sus manos y no con su mente, así que podemos interpretar la carrera de Velázquez como una lucha contra el tiempo para alcanzar el estatus de artista». De momento, la crítica parece compartir el entusiasmo de los organizadores y ha descrito la exposición como el principal acontecimiento artístico de la temporada otoñal. Aunque alguno no haya ocultado su decepción ante la ausencia de «Las Meninas», la mayoría ha comprendido que cuadros de este calibre no deben viajar debido a su fragilidad. «El mero hecho de que se haya organizado una exposición así es un triunfo, un acto de amor hacia unos objetos muy viejos y en rápido deterioro», aseguró Jonathan Jones, crítico del diario «The Guardian».
Gonzalo Suárez