Tras la operación judicial y policial desatada en Barcelona contra el aborto ilegal, HO y la plataforma científica Hay Alternativas insisten en la necesidad de derogar la ley del aborto, que se ha demostrado claramente desastrosa en cuanto a los mecanismos que garanticen su cumplimiento, o cuanto menos la derogación del supuesto de riesgo para la salud psíquica de la mujer.
Este último supuesto despenalizador se ha demostrado como un coladero que fomenta negocios espurios de personas sin escrúpulos que negocian con la vida humana y la salud de la mujer sin el menor reparo, ante la dejadez de una administración que no guarda el debido celo en su inspección sanitaria ni vela por el efectivo cumplimiento de las leyes.
La asociación HazteOir.org y la plataforma de científicos Hay Alternativas exigen la derogación de la ley del aborto, que se ha revelado como totalmente desastrosa, como revela el último informe del Instituto de Política Familiar: el aborto, siempre un drama que implica la eliminación del no nacido y graves efectos para la salud de la madre, se ha convertido en la primera causa de mortalidad en España. A la espera de que el Ministerio de Sanidad quiera hacer públicos los datos actualizados, los aportados por las distintas administraciones autonómicas confirman que en el año 2006 se habrían superado los 98.500 abortos, lo que supone que cada día en España han dejado de nacer 270 niños. Esto representa que se produce un aborto cada 5,3 minutos.
"Un fracaso en toda regla –afirma Ignacio Arsuaga, presidente de HO-, mientras las administraciones descartan impulsar las alternativas, al escatimar las ayudas a la natalidad, olvidar a la familia o despreciar a la mujer embarazada, como ha mostrado el rechazo de la ILP en apoyo a la mujer embarazada impulsada por el Foro de la Familia, conocida como RedMadre, en los Parlamentos autonómicos de Navarra o Andalucía, y ello a pesar de contar con un destacado apoyo ciudadano".
Coladero para delinquir
"La operación judicial abierta contra el aborto ilegal en Barcelona, que ha afectado a las clínicas dirigidas por el doctor Carlos Morín, uno de los ocho detenidos, revela además que la actual ley del aborto se ha convertido en un coladero para actividades delictivas –añade la doctora Gádor Joya, portavoz de Hay Alternativas-, cometidas durante años con total impunidad por parte de quien ante el negocio -Morín ponía precio a la muerte: 4.000 euros por aborto, según las informaciones periodísticas- no antepone ningún escrúpulo, ni tan siquiera la salud de la paciente, a la que no sólo no advierte de los graves riesgos que entraña el aborto y a la que ahorra informar de alternativa alguna, sino que utilizando el cajón de sastre que supone el ambiguo supuesto de ‘riesgo psíquico para la salud de la madre’ se sirve de él para disfrazar de legal cualquier práctica abortiva".
Frente a ello, nuestras dos plataformas no descartan la convocatoria de próximas movilizaciones para exigir: