Nueve de Julio (Buenos Aires), 17
Ene. 08
Con la presencia del obispo de Nueve de Julio, monseñor Martín de Elizalde OSB, y el rabino Sergio Bergman, se inauguró y bendijo un lugar de oración con la imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, ubicado en el campo de la familia Guarde-Callegaro, en el paraje El Chajá, camino a Bacacay.
La señora Silvia Callegaro relató que “el 8 de diciembre de 2006, desde la localidad de Plottier, en la provincia del Neuquén, las parroquias San Sebastián y San Antonio de Padua celebraron una misa, y luego una procesión que recorrió todo el pueblo rezando el santo rosario. A su término, medianto 200 globos elevaron una imagen de la Virgen pintada sobre esta tela.
“La tela con los globos empujados por el viento recorrió mil kilómetros, hasta que cayó al lado de nuestra casa de campo. Fue emocionante. La dejamos en el campo y al enterarse la gente de Nueve de Julio y alrededores comenzó a venir aquí para ver la imagen y rezar ante ella. De allí surgió la idea de ubicarla al lado de la tranquera de la calle, para que quien quisiera pudiera visitarla. La arquitecta Carino Pesciallo diseñó el lugar de oración que el miércoles 4 de diciembre de 2007 inauguró el obispo.
En una conferencia de prensa brindada ese día el rabino Sergio Bergman expresó, respecto de la inauguración, que “para mí es un honor poder participar en la instalación y la bendición de un lugar de referencia de la cristiandad, y sobre todo, la tradición católica, respecto al tema de la Virgen.
“La Virgen María es una figura muy importante, Miriam es hebreo, y para la tradición judeo-cristiana, el lugar de la madre y lo femenino. Y respecto a este caso, de la anunciación y la visitación por la cual, bajo la inmaculada concepción, se encarnó el hijo de Dios, anunciando el reino de Dios entre nosotros.
“Es, en las diferencias de nuestras tradiciones religiosas, la riqueza del mismo tronco común, que es justamente que el Mesías que nosotros seguimos esperando que llegue, la tradición cristiana ya ha conocido y anuncia su regreso. No hace ninguna diferencia si llega por primera vez o vuelve; lo que sí importa es que el trabajo lo tenemos que hacer juntos y tenemos que empezar ahora”, concluyó.
Un importante grupo de personas acompañó el acto, breve y sencillo, en el que monseñor Elizalde bendijo la imagen de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y dejó inaugurado el lugar de oración en el que los presentes rezaron juntos.+