Gaceta, 13/03/08 (España) - Este hombre, que ha paseado por la ciudad de Roma como aquel Alberti de Roma, peligro para caminantes, es también un experto en televisión y presidente del Observatorio Europeo de la TV Infantil. Además, ha sido nombrado Cavaliere, Orden al mérito, de la República italiana. Así que podríamos decir que es un catalán muy italiano. Un día ensayaré una hipótesis para explicar la “italianofilia” de tantos catalanes. Hoy toca hablar de literatura y un poco de televisión.
¿Y por qué un libro a cuatro manos?
Para compartir con un intelectual y escritor como Miquel de Palol una aventura fascinante. Además, ya había escrito a cuatro manos una novela histórica, traducida a más de 20 idiomas, y un ensayo. Es un proceso dialéctico y dialógico muy interesante.
¿Cómo es posible ponerse de acuerdo en el índice cuando se escribe un libro tan personal?
El índice sigue una composición musical y los dos autores estábamos desde el principio al servicio de una causa. Y los siete capítulos, añadidos a la entrada y al epílogo, suman nueve, precisamente el número de las Musas según Hesíodo. Se trata pues de evocaciones o de invocaciones, muy precisas, si así lo prefiere.
De todos los clásicos que citan, ¿cuál es el que está hoy más vivo?
Además de Platón, hay un autor que revolotea por todo el libro, que no está citado explícitamente y es uno de los más vivos: me refiero a Leonardo da Vinci, de quien el físico F. Capra acaba de publicar un libro extraordinario sobre la ciencia y Leonardo.
¿Hay alguna parte del alma humana que no haya sido explorada por Shakespeare?
Todo el mundo arquetípico relacionado con el alma humana ha sido pre-visto por el visionario Shakespeare.
¿Cómo se explica que la literatura infantil haya dejado de ser irreverente?
Es muy difícil contestar a esta pregunta sin antes tener claro lo que consideramos irreverente. Otra vez son necesarios los puntos de vista o los matices de la complejidad. Y como decía el pedagogo brasileño Paulo Freire, la irreverencia latirá con mayor o menor intensidad según el contexto.
¿Qué ven los niños en la televisión?
Cosas útiles y cosas inútiles. Pero la televisión es la metáfora de las pantallas y los niños, los jóvenes y los adultos estamos rodeados de pantallas, que van configurando nuestra visión del mundo, configurando la mímesis ante los modelos de comportamiento que nos presentan.
¿Y qué pretenden en el Observatorio?
Tengo pasión por las pantallas sanas. Desde el observatorio europeo de la televisión infantil reclamamos unos contenidos audiovisuales que sean éticos, es decir, entretenidos, educativos y formativos. Especialmente para los más vulnerables.
¿Por qué hay más de un millón de niños de entre 6 y 13 años que ven todas las noches la televisión?
Porque los niños copian a los adultos y quieren ser mayores, porque muchos adultos no se ocupan de los niños, porque entre adultos y niños a veces no hay el diálogo necesario, porque lo de la alfabetización mediática no se toma en serio.
¡Son muchos motivos!
Es lo que se me ha ocurrido a bote pronto, pero requeriría momentos pausados y colectivos de reflexión general. Los niños se adultizan cada vez más y los adultos nos infantilizamos (¿o sería mejor escribir chiquilicuatrizamos?)
Un catalán muy europeo
Nació en Barcelona, en 1947, de padre malagueño, industrial, establecido en Barcelona a finales de los años 20, y madre catalana. Estudió en el Liceo Francés sin dejar de frecuentar a salesianos y jesuitas. De joven viajó mucho por Europa, con el dinero que ganaba jugando al baloncesto. Hizo Filosofía y Letras y se instaló después en Roma, en el año 69, donde residió hasta 2003. Ha sido profesor en la Universidad de Roma de literatura comparada.