Análisis Digital, 13/07/08 - Hacía tiempo que no leía tantos tópicos como los que ha reunido en una entrevista Nawal Al Saadawai, que se presenta como «feminista egipcia» y cuyas declaraciones se ofrecieron con el siguiente titular: «Toda religión oprime a la mujer». La citada señora llega a afirmar que «los fundamentalistas cristianos también imponen la ablación de las niñas» (sic). No hace mucho, un alemán se comió a su amante masculino y no por eso generalizamos afirmando que hay alemanes que predican el canibalismo sexual. ¡Un poco de seriedad, señora!
Las religiones judía y cristiana fueron, son y serán liberadoras del ser humano. Desde el Génesis, cuando Dios crea al hombre y a la mujer en plano de igualdad, hasta las últimas consecuencias derivadas de la predicación evangélica —libertad, igualdad y fraternidad o caridad— nuestras religiones han sido liberadoras para la mujer. ¿Recuerdan ese retablo medieval en el que aparece Santa Ana enseñando a leer a María? No podría entenderse el actual estatus femenino sin la lucha, desde el origen de los tiempos, con el Libro de Dios en la mano, por el respeto y la consecución de la igualdad. Es cierto que no siempre se ha tratado a las mujeres como a los hombres, pero sin las religiones judía y cristiana, que impusieron la fuerza de la razón y del corazón, el amor en suma, a la fuerza bruta, lo que hoy llamamos liberación de la mujer, no hubiese sido posible.
El Islam, que significa sometimiento, ha supuesto un enorme retroceso para la humanidad y, en concreto, para la igualdad de la mujer. Pero Nawal Al Saadawai se atreve a decir la siguiente estupidez: que Condolezza Rice, Margaret Tatcher o Hillary Clinton «son mujeres de derechas, que creen en el paternalismo» (sic). Si personajes como la feminista egipcia van a ser las que «liberen» a la mujer árabe vamos aviados. Ante tanta simpleza es posible que prefieran no quitarse el velo.
Autor del retablo : Juan Carreño de Miranda - 1674-78
(convento de Santa Ana de Carmelitas Descalzas de Madrid)