Redacción - 25/12/2004 Monseñor Carlos Osoro, arzobispo de Oviedo, se ha dirigido públicamente a las autoridades asturianas para pedir por la vida del bebé, aún no nacido, de una mujer discapacitada psíquica de Avilés a la que se permitirá abortar. "Pido clemencia para este ser no nacido en este día de Nochebuena, ya que no podremos celebrar a gusto la Navidad mirando como se decreta la muerte?, ha dicho el prelado ofreciendo las ?instituciones eclesiásticas necesarias? para que sobreviva ese niño.
El arzobispo de Oviedo, monseñor Carlos Osoro, ha ofrecido las "instituciones eclesiales que sean necesarias" para atender al hijo de la deficiente avilesina embarazada de seis meses a la que el juez José Luis Niño ha autorizado a abortar por el riesgo psíquico y físico que supondría llevar a término la gestación, y pide "clemencia para esa vida no nacida pero ya formada". Monseñor Osoro hace esta oferta tras conocerse que el fiscal jefe de Asturias, Gerardo Herrero, ha decidido finalmente retirar el recurso presentado contra el fallo del juez que permitía practicar el aborto a este joven discapacitada, vecina de Avilés, al considerar que es "muy difícil" rebatir los informes médicos en los que se basa la decisión.
El arzobispo de Oviedo defiende que "la sociedad cuenta con los medios necesarios para atender esta vida", y reclama que éstos se pongan en práctica, además de insistir en que si ello no es posible ofrece a la Iglesia para hacerse cargo del niño. "Es mi deber como arzobispo ?ha añadido- decir a los cristianos y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad lo que contribuye al bien, y matar es siempre un atentado a la vida y a la convivencia y mucho más cuando se hace con quienes no pueden defenderse".
El arzobispo Osoro fue el encargado, además, de decir el pregón navideño en el auditorio Príncipe Felipe de Oviedo. Cumplió con ese encargo invocando la capacidad de Jesús, Dios hecho hombre, de ?dar respuesta al ansia de felicidad y a la necesidad de amor? de todos los hombres. ?Jesús es necesidad y es provocación?, dijo, y frente al desencanto, añadió, proporciona ?encanto, ilusión, creatividad...?. Monseñor Osoro comenzó su pregón con un cuento sobre el misterio de Belén que su abuela paterna, maestra, le relataba de pequeño, sobre un lobo que se convertía en cordero al contemplar al Niño Jesús en brazos de María. ?Todos tenemos algo de lobo?, explicó el Arzobispo, pero con la entrega a Jesús es posible convertirse en cordero, tal y como Él mismo hizo sacrificándose en la Cruz. ?Una sociedad sin Belén está muerta y está llena de lobos?, declaró. Su pregón quiso ser, según sus palabras, ?un canto al nacimiento del Señor?. ?Cuando alguien no tiene amor, es un desconocido para sí mismo?, afirmó, y añadió más tarde que ?el hombre no puede vivir sin amor, buscará sustitutivos?.