Martes, 09-09-08 , ABC (España) - No recibiré en mi vida profesional la Cruz de San Raimundo de Peñafort ni ninguna otra distinción, pero el único juez verdadero me ha distinguido con la cruz y, por tanto, con el gozo y la alegría para los que la abrazan. Gracias le doy». Muy escasas y poco reveladoras han sido las palabras que el juez Fernando Ferrín Calamita ha dedicado a los medios de comunicación desde que comenzase su mediática batalla en los juzgados.
Una excepción, sin embargo, fue la carta en la que agradeció el apoyo que, asegura, le habían manifestado diversas personas a raíz de su denuncia ante los juzgados. Con un fervor religioso, Ferrín Calamita acataba, en esta misiva, las medidas que se le habían impuesto, pese a no creerlas merecidas. «No he hecho nada para merecerlas, porque ninguna infracción he cometido. Pero me han venido dadas».
Poco después de su comparecencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Murcia, el 1 de mayo de este año, Ferrín Calamita aseguraba que «es injusto que se procese a un juez porque tarde seis meses en dictar una resolución». Acompañado por su familia, Ferrín Calamita evitó poner de manifiesto, ese día, los sentimiento que, días después, plasmaría en esa carta a La Verdad. «Todo es para bien», señalaba; « Dios escribe recto con renglones torcidos».