Llegamos a la Puerta del Sol, lugar del que partía la manifestación, con algo de retraso. No había ya en la plaza mucha gente que estuviera en la manifestación, lo cual me sorprendió porque esperaba ver más gente. La cosa cambió una vez que avanzamos un poco por la calle de Alcalá.
Lo primero que tuvimos que hacer es adelantar a un montón de camiones de la limpieza que casi "perseguían" la cola de la manifestación. En dicha cola estaban presentes grupos de personas que portaban banderas de algunos partidos políticos de extrema derecha, como por ejemplo "Nación joven". Imagino que una manifestación como esta es un buen momento para hacer propaganda.
No voy a decir que me sorprendiera ver a muchísimas familias con muchos niños (algunos bebés muy pequeñitos) porque ya en otras manifestaciones a las que he ido me he encontrado con el mismo ambiente. Tampoco me sorprendió la presencia de bastantes sacerdotes, la mayoría muy jóvenes y vestidos con clergyman (los que fueran de paisano, obviamente me pasaron desapercibidos); monjas intrepidas vestidas con hábito y llevando mochilas a la espalda...desconozco si acudieron o no obispos. Se veía también muchos grupos de chicos y chicas muy jóvenes, con banderas de España (constitucionales), pancartas y letreros de apoyo a la vida, así como otros que repartian chapas, pegatinas y demás material de propaganda.
Me gusta mucho la sensación que se siente en estas manifestaciones. Todos ayudan a todos, no hay malos modos o gestos (a pesar de que íbamos bastante apretados), y se respira un ambiente de fraternidad...todos estamos allí defendiendo una causa común, algo que consideramos un bien en sí mismo. Digo esto porque resultaba sorprende lo diferente entre sí que es la gente que podemos encontrar en estas convocatorias: ancianos, niños, jóvenes de todas las tribus urbanas...hasta vi a algún heavy con su camiseta de "Iron Maiden", y es que la defensa de la vida frente a la "cultura de la muerte" no es algo exclusivo de los católicos, ni tampoco es algo exclusivo de partidos políticos "de derechas", ni nadie tiene su monopolio, sino que es perfectamente posible que un ateo, un budista o un socialista defiendan la vida de los no nacidos.
Finalmente el tema recurrente en toda manifestación: ¿cuándos acudimos? Desde luego allí había bastante más de 250.000 personas, que es la cifra que al parecer dió la delegación del gobierno. Me parece exagerado también (pero esto por lo alto) hablar de 2 millones, como manifestó D. Benigno Blanco. Teniendo en cuenta que la manifestación llenaba prácticamente todo el recorrido, desde Sol hasta la Puerta de Alcalá, y la sensación en comparación con otras manifestaciones a las que he acudido, lo que sí creo que se puede afirmar es que se superó con cierta holgura el millón de manifestantes (creo que de millón doscientas mil hablaba la comunidad de Madrid).
Jorge (Kanbei) de ETF