Alba Digital,27/12/09 - La Iglesia es misionera; y esta misión se dirige en particular a los más pobres de los pobres, los tribales y los dalit (intocables) explotados y oprimidos por la sociedad de la India. Esta misión no es tanto un “hacer” sino un “ser”.
La tarea de los 18 millones de católicos indios es “iluminar todo nuestro país”. De esta manera se expresa el cardenal Telesforo Placido Toppo, arzobispo de Ranchi, entrevistado por la agencia Asia News al comentar los temas del Congreso Misionero Indio que tiene lugar en Mumbai (Bombay) con el lema: “Dejad brillar vuestra luz”.
El purpurado espera que los católicos puedan volver a sus casas trasformados luego de las jornadas de Mumbai, conscientes de la revolución que Cristo ha traído a sus vidas a pesar del odio que esto pueda despertar en algunos.
Ante la pregunta de qué significa ser el primer cardenal “tribal” de la India responde que “esto significa ser un símbolo de la importancia de la evangelización de la población tribal. Y esto conlleva también el deber de hacer las cuentas con los partidarios del hinduismo más radical, los miembros del Rashtriya Swayamsevak Sangh, que a menudo me atacan y queman periódicamente mis imágenes.
Mi historia particular, la de los cristianos tribales, atestigua que el desarrollo que la Iglesia promueve, inicia y termina con la afirmación de la integridad de la persona humana, creada a imagen de Dios y dotada por Dios de una dignidad y de derechos inalienables”.
Los cristianos tribales - agregó - “son una parte importante de la historia de nuestro país y de la historia de la Iglesia en la India, iniciada hace dos mil años por el apóstol Tomás, que fue el primero en hacernos conocer el cristianismo”.
Al hablar del papel de la Iglesia en la población tribal, el cardenal Toppo subrayó que la “fe en Jesús, alimentada por la labor educativa y social de los primeros misioneros me transformó a mi y a mi pueblo haciéndonos conscientes de nuestra dignidad e insertándonos en la sociedad”.