El presidente de Turquía, Abdullah Gul, informó a algunas personalidades de la Iglesia siro-ortodoxa de que había hablado ayer con Yuhanna Ibrahim, uno de los dos obispos secuestrados hace algunos días cerca de la frontera entre Siria y Turquía. Por lo que parece estaba colaborando para obtener la liberación de otros dos sacerdotes que desde hace tiempo están en manos de los rebeldes. La noticia fue dada a conocer por el obispo siro-ortodoxo Daniel Kourieh de Beirut. El Patriarca de la Iglesia, Kakka Iwas, había sido informado de que el presidente turco «habló personalmente» con Yuhanna Ibrahim.
Además de Ibrahim, también fue secuestrado el obispo Boulos Yaziji, de la Iglesia greco-ortodoxa de Aleppo. Kourieh indicó que los ambientes de la Iglesia siro-ortodoxa saben que el presidente Gul está siguiendo de cerca el desarrollo de la situación y que está tratando de poner fin al secuestro mediante sus influencias. Los obispos probablemente se encuentran en manos de una facción fundamentalista de los rebeldes.
Por lo que parece, los obispos están en buenas condiciones de salud y, hasta el momento, no se tiene noticia de que haya ninguna petición de rescate o alguna condición particular para garantizar su libertad. Según lo que declaró el vocero de la Iglesia siro-ortodoxa, Efram, a “Voice of Lebanon”, parecería que Gul no habló directamente con el Patriarca: «Gul habló con un obispo dela Iglesia siro-ortodoxa en Turquía, y le informó que Turquía está ejerciendo todos sus esfuerzos para la liberación de los obispos Ibahim y Yaziji».
Los religiosos fueron secuestrados el 22 de abril en Kafr Dael, a unos 10 kilómetros de la ciudad de Aleppo. Se dice que los autores del secuestro son algunos jihadistas chechenos, pero no hay ninguna certeza al respecto. Por otra parte, en Siria opera una numerosa “Legión extranjera” del fundamentalismo islámico, cuyos miembros provienen de todo el mundo, incluida Europa. En sus manos todavía se encuentran los sacerdotes Michel Kayyal, armeno-católico, y Maher Mahfouz, greco-ortodoxo, que fueron secuestrados en febrero.
En una entrevista con Simone Cantarini de AsiaNews, el arzobispo greco-melequita de Aleppo, Jean Clement Jeanbart, afirmó que los más de 1000 fieles que todas las tardes participan en las vigilias de oración por Ibrahim y Yaziji quedaron muy afectados por las noticias contradictorias sobre la liberación de los obispos. «Desde hace meses –observó– en Siria está vigente una dictadura de la “falsa información”, que crea confusión y falsas esperanzas». «Los medios occidentales –indicó el prelado– tienen una enorme responsabilidad; no se puede jugar con la vida ni con las consciencias de las personas. Aquí hay hombres y mujeres que arriesgan sus vidas para poder afirmar y narrar la verdad sin inclinarse ni por los rebeldes ni por grupos religiosos ni por el régimen».