AIN, Madrid.- El Obispo Auxiliar de Jerusalén, Mons. William Shomali, ha advertido de la debilitación de la presencia cristiana en Palestina a raíz de la construcción del muro por los israelíes.
El Obispo responsable de los territorios palestinos del Patriarcado Latino de Jerusalén ha hablado con la fundación católica internacional Ayuda a la Iglesia Necesitada, tras la desestimación del 24 de abril, por un tribunal israelí, de la denuncia contra la construcción de la barrera de seguridad en el valle de Cremisán, cerca de Beit Jala (que se encuentra a 2 kilómetros de Belén). Al final de un proceso judicial de seis años de duración, el tribunal ha considerado que, debido a aspectos de seguridad, está justificado que se cierre el paso a los terrenos de 58 familias cristianas para la construcción del muro.
El Obispo Auxiliar Shomali ha señalado a este respecto: "Ciertamente, en el caso Cremisán solo se ven afectadas 58 familias y no toda la comunidad cristiana palestina, pero cuantos más hechos como este tengamos aquí, tanto más se verá afectada toda la comunidad”. Además, señala Mons. Shomali, también supone una debilitación de la comunidad cristiana el hecho de que el monasterio de los Padres Salesianos sea separado de ella. “La comunidad cristiana siempre ha encontrado inspiración espiritual en este monasterio”, precisa. El Obispo se refiere al hecho de que el recorrido previsto del muro separará las casas de los Salesianos y las Salesianas: el plan de los militares prevé que el convento con su escuela se quede en el lado palestino y el monasterio, en el lado israelí. Hasta ahora, los Padres Salesianos eran los sacerdotes de las religiosas y también atendían a la escuela.
A Mons. Shomali no le convence la decisión del tribunal de Tel Aviv: “El sistema judicial israelí es excelente mientras no se trate de cuestiones de seguridad, y, en este caso, este aspecto ha sido prioritario. El tribunal ha considerado que el futuro muro debe tener el recorrido planificado para proteger el asentamiento de Gilo, situado enfrente de Beit Jala. Nosotros no lo vemos así”. En la decisión del tribunal influyó la promesa del Ejército israelí de abrir una pasaje agrario para las familias afectadas, pero Mons. Shomali no cree en ello. “En el futuro se podrá impedir el acceso libre a los terrenos, y la amenaza de la expropiación fáctica sigue presente. Y tampoco olvidemos que pedimos justicia, pues es injusto que familias que dependen de la producción de la aceituna se vean separadas de sus olivares. Esto es tierra palestina”. Según él, Israel podría erigir la barrera en la Línea Verde, que, hasta la ocupación de Cisjordania en 1967 por Israel, representaba la frontera entre este país y los territorios palestinos.
No obstante, Mons. Shomali cree que no todo está perdido: el abogado de las familias afectadas ha logrado de momento parar la construcción del muro presentando la denuncia en el Tribunal Supremo (la última instancia israelí). “Seguimos creyendo en la justicia del Tribunal Supremo israelí, si no, no seguiríamos luchando. Con buena voluntad y presión política se podría alcanzar otro resultado”. El Obispo considera muy positiva la presión diplomática del exterior: ya en el juicio de primera instancia estuvieron presentes diplomáticos extranjeros. “Pese a ello, la decisión del tribunal fue negativa para nosotros, pero su presencia impresionó a los jueces, por lo que fuimos tratados con respeto en el juicio”.
La organización católica de derechos humanos Sociedad Saint Yves, presente en Jerusalén, comunicó el jueves a Ayuda a la Iglesia Necesitada que todavía no estaba claro cuándo comenzaría el juicio en el Tribunal Supremo ni cuánto duraría, pero que al ser el Tribunal Supremo la última instancia, habría que negociar el caso. La Sociedad Saint Yves, que opera bajo el patrocinio del Patriarcado Latino, ha representado a las Salesianas en primera instancia. Ahora la Sociedad también se propone presentar su denuncia lo antes posible ante el Tribunal Supremo. Lo que todavía no está claro es si se hará junto con las familias, según ha señalado una colaboradora de la Sociedad Saint Yves.