Reforma de la Curia: comienzan los preparativos
18 de septiembre de 2013
El consejo de los ocho cardenales se reunirá con el Papa del primero al 3 de octubre. También todos los encargados de los dicasterios de la Santa Sede han enviado sus propuestas.

El programa de los encuentros entre el grupo de ocho cardenales y el Pontífice, encargados de aconsejar al Papa «en el gobierno de la Iglesia universal» y de «estudiar un proyecto de revisión de la Constitución Apostólica “Pastor bonus” sobre la Curia Romana», ya está definido. Pero antes de los tres días de trabajo con Francisco (del primero al tres de octubre), los purpurados se reunirán en varias ocasiones de manera informal la semana que viene para ajustar el mayor número de detalles posible con la intención de agilizar las reuniones con el Papa.
Como se recordará, el pasado 13 de abril, a un mes exacto de la elección su elección, Bergoglio nombró un grupo de ocho purpurados de todos los continentes: Giuseppe Bertello (único italiano y único curial presente), Francisco Javier Errázuriz Ossa (único emérito del grupo), Oswald Gracias, Reinhard Marx, Laurent Monsengwo Pasinya, Sean Patrick O’Malley, George Pell y Andrés Rodríguez Maradiaga. Este último es el coordinador, mientras que la función del secretario le tocó al obispo de Albano, Marcello Semeraro.
En estos meses, los cardenales han estado en contacto entre sí, han intercambiado ideas y propuestas y, sobre todo, han recopilado material e instancias provenientes de los episcopados a los que pertenencen. Pero la Curia romana, es decir los primeros y más estrechos colaboradores del Papa, no quedaron excluidos de este proceso. También todos los encargados de los dicasterios vaticanos han presentado propuestas de reforma o para mejorar la coordinación entre las oficinas curiales y sus actividades. Así pues, durante la reunión interdicasterial del martes pasado, convocada por Francisco, cada uno de los presentes intervino para exponer las propuestas que ya han enviado. La Curia es una protagonista en el proceso para replantear en conjunto las actividades de la Curia misma.
Son dos los grandes temas que estarán en discusión. El primero está relacionado con algunas cuestiones sobre la vida de la Iglesia: la colegialidad, la relación entre el centro y las Iglesias particulares, la relación entre la Curia y las Conferencias episcopales, la posible reforma del Sínodo de los Obispos. Sobre estos argumentos ya se cuenta con mucho material proveniente de los episcopados de diferentes continentes.
El segundo gran tema es la reforma de la Curia romana, sin tomar en cuenta el IOR, pues el “banco vaticano” no estará directamente relacionado con el trabajo del grupo de cardenales, dado que Francisco creó una una comisión referente presidida por el cardenal Raffaele Farina. Uno de los argumentos será la agilización de la Curia misma, que a menudo es percibida como un órgano central de gobierno de la Iglesia en lugar de un servicio al ministerio universal del obispo de Roma. Esta agilización podría darse mediante la fusión de algunos pontificios consejos (algunos de los cuales, por ejemplo, podrían conformar una nueva Congregación para los laicos). Otra de las cuestiones será la estructura de la Secretaría de Estado.
En la discusión de los ocho cardenales con el Papa también se decidirá si llegar a la constitución de una nueva figura, la del “moderator curiae”, como propuso el cardenal Fracnesco Coccopalmerio (idea que ha obtenido el beneplácito de los demás purpurados). Así, se separarían las competencias que en la actualidad tiene el Secretario de Estado, quien de esta manera se ocuparía de las relaciones internacionales, para confiar la coordinación de la Curia a un “moderator”. Algunos también han hecho notar que habría que hacer desaparecer, en el contexto de la agilización de la Curia, algunos puestos y, sobre todo, que no hay que crear nuevos.
Además de los temas de la colegialidad, de la relación entre el centro y la periferia, y de la reforma de la Curia, una de las cuestiones emergentes está relacionada con la pastoral matrimonial. En el encuentro con los periodistas durante el vuelo de regreso de Río de Janeiro, Papa Francisco respondió a una pregunta sobre el tema de los divorciados que se han vuelto a casar: «Creo que este problema debe ser estudiado en el marco de la pastoral matrimonial. Y por ello, dos cosas: uno de los temas sobre el que tendrán que hablar los ocho del consejo de cardenales, con los que nos reuniremos el primero, el dos y el tres de octubre, es cómo seguir adelante en la pastoral matrimonial, y este problema surgirá allí». El Papa también había añadido que se tenía que profundizar con respecto a la pastoral matrimonial en el ámbito de un Sínodo.
Por Andrés Tornielli