
Con la firma del cardenal Secretario de Estado, Pietro Parolin, el Papa comunica su pesar y su cercanía espiritual a todos los habitantes de Valparaíso, que afrontaron un terrible incendio, «ofreciendo sufragios por los fallecidos en este grave desastre». En esta tragedia perdieron la vida por lo menos 16 personas y más de 500 viviendas quedaron destruidas; hay más de 10 mil desplazados.
Al mismo tiempo, se lee en el mensaje enviado al obispo de Valparaíso, mons. Gonzalo Duarte García de Cortázar, «a la vez que sostiene con su plegaria los esfuerzos de los equipos de socorro, el Santo Padre ruega a las autoridades y a todo el pueblo que no decaigan en su ánimo frente a la adversidad, para que con espíritu de solidaridad y caridad fraterna llegue a todos los afectados la ayuda necesaria».
«Con estos sentimientos, el Sumo Pontífice –concluye el telegrama– imparte una especial bendición apostólica, como signo de afecto a todos los chilenos».