[tuvieron amplia resonancia una palabras que el Padre Pepe dijo a los medios acerca del debate sobre la despenalización del consumo de drogas, oponiéndose a ello]
Aunque otros exponentes de la Iglesia argentina se manifestaron en el sentido de Di Paola, la prensa le dio gran relevancia a los dichos del padre “Pepe”. ¿Por qué? La respuesta está en las palabras de otro cura villero, Carlos “Charly” Olivero, quien habló con el Vatican Insider sobre su trabajo.
Aseguró que, a raíz de la elección de Jorge Mario Bergoglio como Papa, él y sus compañeros quedaron más expuestos a nivel mediático. Aseguró que normalmente tratan de evitar manifestarse públicamente sobre debates políticos, pero aclaró que “cuando surge un tema complicado” toman una postura como equipo y es suele ser “Pepe” quien la transmite.
“Nosotros tratamos de no quedar vinculados con una expresión partidaria, porque lo nuestro es otra cosa. Sin embargo parte del trabajo es ayudar a que los distintos estamentos del Estado sean más accesibles a nuestra gente”, aclaró.
Reconoció que, de toda la atención mediática que han obtenido involuntariamente gracias a Francisco, les resulta más fácil hablar con los periodistas extranjeros. Con ellos pueden estar más tranquilos porque “uno no conoce las internas” y por eso “puede decir la verdad”. “Allá (en Argentina) también hay que decir la verdad, pero no se puede decir una cosa que pueda ser malinterpretada, que te la puedan usar para una campaña a favor o en contra de no se quien. Ahí es más difícil”, aceptó.
Explicó que son los mismos fieles quienes los han ubicado como pastores y les han evitado caer en instrumentalizaciones políticas. “La gente te trae de vuelta y te ubica en tu lugar”, insistió.
“No es que nosotros tenemos que inventar algo, la gente te pide los sacramentos, ir a hacer la unción, acompañar a un difunto, preparar para la primera comunión, enseñarle el catecismo a los chicos y eso es lo mejor que tenés que hacer, es lo que se debe hacer. Los fieles te ubican”, insistió.
Para Olivero el “nervio” que mantuvo a los curas villeros de Buenos Aires “en el lugar donde debían estar” fue la Teología del Pueblo, una expresión teológica que no mira al pueblo solamente como un genérico o como un colectivo político sino que lo mira en la dignidad personal de sus miembros, que son imagen de Dios. “Por eso históricamente el grupo de los curas de las villas siempre reivindica la fe popular, porque la teología del pueblo nos da identidad y nos mantiene firmes dentro de la Iglesia”, apuntó.
Constató que por esta imprevista publicidad, muchas personas ven a los curas villeros como “superhéroes” o como modelos de sacerdocio. Pero aseguró que él y sus compañeros nada tienen de extraordinario. “Estamos en una sociedad que es burguesa, que vive de la comodidad, del confort y el hiperconsumismo, pero otros curas, por ejemplo el que está en la cárcel o en el hospital, son mucho más modelo que nosotros. Yo no se si me atrevería a soportar lo que hacen ellos. Lo que pasa es que nuestra sociedad ha querido ‘consagrar’ nuestra labor”, estableció.