Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Documentación: Gregorio de Nisa, obispo y confesor
En la ciudad de Nisa, en la región de Capadocia, san Gregorio, obispo, hermano de san Basilio Magno, admirable por su vida y doctrina, que por haber confesado la recta fe fue expulsado de su sede por el emperador arriano Valente.

Dios es como una roca inaccesible

fuente: Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas : PG 44, 1263-1266)
Se utiliza en: Jueves, XII semana del Tiempo Ordinario (lecc. único)
Miércoles, XIV semana del Tiempo Ordinario (impar)

Lo mismo que suele acontecer al que desde la cumbre de un alto monte mira algún dilatado mar, esto mismo le sucede a mi mente cuando desde las alturas de la voz divina, como desde la cima de un monte, mira la inefable profundidad de su contenido.

Sucede, en efecto, lo mismo que en muchos lugares marítimos, en los cuales, al contemplar un monte por el lado que mira al mar, lo vemos como cortado por la mitad y completamente liso desde su cima hasta la base, y como si su cumbre estuviera suspendida sobre el abismo; la misma impresión que causa al que mira desde tan elevada altura a lo profundo del mar, la misma sensación de vértigo experimento yo al quedar como en suspenso por la grandeza de esta afirmación del Señor: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Dios se deja contemplar por los que tienen el corazón purificado. A Dios nadie lo ha visto jamás, dice san Juan; y Pablo confirma esta sentencia con aquellas palabras tan elevadas: A quien ningún hombre ha visto ni puede ver. Ésta es aquella piedra leve, lisa y escarpada, que aparece como privada de todo sustentáculo y aguante intelectual; de ella afirmó también Moisés en sus decretos que era inaccesible, de manera que nuestra mente nunca puede acercarse a ella por más que se esfuerce en alcanzarla, ni puede nadie subir por sus laderas escarpadas, según aquella sentencia: Nadie puede ver al Señor y quedar con vida.

Y, sin embargo, la vida eterna consiste en ver a Dios. Y que esta visión es imposible lo afirman las columnas de la fe, Juan, Pablo y Moisés. ¿Te das cuenta del vértigo que produce en el alma la consideración de las profundidades que contemplamos en estas palabras? Si Dios es la vida, el que no ve a Dios no ve la vida. Y que Dios no puede ser visto lo atestiguan, movidos por el Espíritu divino, tanto los profetas como los apóstoles. ¿En qué angustias, pues, no se debate la esperanza del hombre?

Pero el Señor levanta y sustenta esta esperanza que vacila. Como hizo en la persona de Pedro cuando estaba a punto de hundirse, al volver a consolidar sus pies sobre las aguas.

Por lo tanto, si también a nosotros nos da la mano aquel que es la Palabra, si, viéndonos vacilar en el abismo de nuestras especulaciones, nos otorga la estabilidad, iluminando un poco nuestra inteligencia, entonces ya no temeremos, si caminamos tomados de su mano. Porque dice: Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Otras lecturas del mismo autor

Oración al buen pastor - [Comentario al Cantar de los cantares (Cap 2: PG 44, 802)]
Dios se ha manifestado en la carne - [Comentario al Cantar de los cantares (Hom. 5: PG 44, 859-862.863.874.875)]
Exultemos y alegrémonos en ti - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 1: PG 44, 765-766. 783. 786)]
El niño Jesús que nos ha nacido, es la verdadera luz, la verdadera vida y la justicia verdadera - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 3: PG 44, 827-830)]
El rey pacífico gobierna a su pueblo con justicia - [Comentario al Cantar de los cantares (Homilía 7: PG 44, 907-910)]
Venid a curaros los que os sentís enfermos - [Comienza el discurso sobre el bautismo (PG 415-418.419)]
Tú que has sido crucificado juntamente con Cristo, ofrécete a Dios como sacerdote sin tacha - [De las cartas sobre la virginidad (Cap 24: PG 46, 414-416)]
Tiene su tiempo el nacer y su tiempo el morir - [De las homilías sobre el libro del Eclesiastés (Homilía 6 : PG 44, 702-703)]
Abre tu alma a una educación esmerada - [Discurso sobre el bautismo (PG 46, 420-422.426)]
Amad los trofeos y las coronas que Dios tiene preparados para sus atletas - [Discurso sobre el bautismo (PG 46, 427-430)]
Les he dado la gloria que Tú me diste - [Homilía sobre el Cantar de los Cantares 15]
No desprecies a los pobres como si fuesen de ningún valor - [Homilías (hom. 1 sobre el amor a los pobres : PG 46, 459-462)]
Sé benigno con los hermanos desgraciados - [Homilías (Homilía 1 sobre el amor a los pobres: PG 46, 458-459)]
La esperanza de ver a Dios - [Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas : PG 44, 1266-1267)]
Dios puede ser hallado en el corazón del hombre - [Homilías (Homilía 6 sobre las bienaventuranzas: PG 44, 1270-1271)]
El misterio de la Iglesia - [Homilías sobre el Cantar de los Cantares (Hom. 8 : PG 44, 947-950)]
El sabio tiene sus ojos puestos en la cabeza - [Homilías sobre el libro del Eclesiastés (Homilía 5: PG 44, 683-686)]
Combate bien el combate de la fe - [Libro sobre la conducta cristiana]
Cristo, primogénito de entre los muertos - [Libros contra Eunomio (Lib 4: PG 45, 634. 635638)]
Éste es el grupo que busca al Señor - [Sermones (Sermón sobre la ascensión de Cristo : PG 46, 690-691)]
Primogénito de la nueva creación - [Sermones sobre la resurrección de Cristo (Sermón 1: PG 46, 603-606. 626-627)]
Manifestemos a Cristo en toda nuestra vida - [Tratado sobre el perfecto modelo de cristiano]
El cristiano es otro Cristo - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 254255)]
Tenemos a Cristo que es nuestra paz y nuestra luz - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 259-262)]
La voluntad de Cristo, norma de nuestra vida - [Tratado sobre el perfecto modelo del cristiano (PG 46, 262-263)]
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30