
Todo lo que se sabe de esta santa es la breve mención que se hace de ella en los synaxarios bizantinos y en los menologios, tanto del 2 (o 4) de diciembre como del 13 de julio, y lo que se cuenta en la «passio» abreviada (tomada de un menologio del siglo X) publicado por B. Latysev.
Originaria de la isla de Quíos, no sabemos su nombre, sino sólo su apodo, ya que Mirope había hecho un viaje a Éfeso, de donde trajo ungüentos milagrosos, recogidos de los cuerpos de apóstoles y mártires, con los que curaba a los enfermos. Precisamente de esta piadosa práctica derivó el apodo de "Mirope", que hace alusión a los ungüentos.
De vuelta a la isla de Quíos, recogió el cuerpo de san Isidoro, recién martirizado durante la persecución de Decio (249-251), y lo escondió con ella. Pero como este gesto suyo había provocado la detención de algunos inocentes, Mirope se denunció a sí misma ante las autoridades. El prefecto Numero, el mismo que había enviado a Isidoro al martirio, la hizo arrestar, encarcelar y azotar. Confortada por la aparición de su santo protector, la piadosa mujer murió en prisión.
César Baronio introdujo a Mirope el 13 de julio en el Martirologio Romano dándole, como a las fuentes bizantinas de las que la había tomado, el título de mártir.
Traducido para ETF de un breve artículo de J-M. Sauget, en Enciclopedia dei Santi, a través de Santi e Beati.