Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
San Simeón de Lipnica, religioso presbítero
fecha de inscripción en el santoral: 18 de julio
fecha en el calendario anterior: 30 de julio
n.: c. 1438 - †: 1482 - país: Polonia
otras formas del nombre: Simón de Lipnicza
canonización: Conf. Culto: Inocencio XI 24 feb 1685 - C: Benedicto XVI 3 jun 2007
hagiografía: «Franciscanos para cada día» Fr. G. Ferrini O.F.M.
Elogio: En Cracovia, ciudad de Polonia, san Simeón de Lipnica, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, insigne por su predicación y por su devoción al nombre de Jesús, que, impulsado por su caridad, se entregó al cuidado de los apestados moribundos y deseó ardientemente incluso morir por ellos.
refieren a este santo: Beato Ladislao de Gielniow

Simón nació en Lipnica Murowana, en Polonia, hacia 1435. Cuando niño era muy serio, de modo que parecía precozmente maduro. Rehuía la compañía de los muchachos y se refugiaba en la iglesia a orar a la Madre de Dios, a la cual tenía una especial devoción: se distinguía por la piedad y el amor al estudio.

En 1454, terminados los estudios en la escuela parroquial, se inscribió en la academia de Cracovia, que en ese entonces gozaba de la presencia edificante de San Juan de Capistrano, misionero y predicador que entusiasmaba a la ciudad con la santidad de su vida y sus predicaciones, y el 8 de septiembre de 1453 había fundado en Cracovia el primer convento de Hermanos Menores dedicado a San Bernardino. La enseñanza del Santo tuvo un influjo decisivo sobre el joven Simón, que le pidió ser admitido en la convento.

En 1457, obtenido el bachillerato, ya no pensó más en otros estudios e ingresó al convento de San Bernardino, donde, hecho el noviciado, la profesión y los estudios respectivos, fue ordenado sacerdote en 1465.

Ejerció el sacerdocio primero en el convento de Cracovia, en 1465 era guardián en Tarnow y tomó parte en el capítulo provincial de Cracovia; en 1467 está como predicador en el convento de Stradom, donde adquirió fama de insigne orador, que explicaba con gran agudeza los puntos más difíciles de las Sagradas Escrituras. Su palabra llena de ardor, de fe, de sabiduría, y siempre límpida, conmovía profundamente a los oyentes; los pecadores más impenitentes volvían a casa con el propósito de enmendarse, los otros abandonaban el mundo para servir a Dios. En 1463 desempeñó el oficio de predicador en la catedral de Wawel. Su lema era: «orar, trabajar, esperar».

En mayo de 1472 junto con un grupo de religiosos polacos fue a Aquila para la solemne traslación del cuerpo de san Bernardino de Siena de la iglesia de San Francisco al templo erigido en su honor. En 1478 fue elegido definidor de Cracovia, tomó parte en el capítulo general de Pavía, luego viajó a Roma y de allí a Tierra Santa. Esta peregrinación era una penitencia y respondía a una necesidad de su vida interior y su anhelo del martirio.

En julio de 1482 en Cracovia se desató una epidemia que duró hasta el seis de enero del año siguiente y causó muchas víctimas. Cada día sucumbían más de cien personas. Los franciscanos se prodigaron en la atención a los enfermos. Simón no abandonó la ciudad sino que acudió en ayuda de los hermanos enfermos. Con un acto heroico ofreció al Señor su vida para hacer cesar la grave epidemia, y fue escuchado. A su muerte, la epidemia cesó. Enfermó gravemente, soportando con extraordinaria paciencia terribles sufrimientos. Después de seis días de enfermedad, el 18 de julio de 1482, con los ojos fijos en la cruz, entregó su alma a Dios. Tenía 47 años. Recibió culto popular, y su aprobación como beato se produjo en 1685. SS. Pío XII retomó la causa de canonización, que llegó a feliz término en el pontificado de SS. Benedicto XVI, y así, fue canonizado el 3 de junio de 2007.

fuente: «Franciscanos para cada día» Fr. G. Ferrini O.F.M.
accedido 2960 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el enlace de la página
puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 216.73.216.107
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30