
La tradición local lo recuerda como primer obispo de la diócesis irlandesa de Killala, de la que es patrono principal. Fue discípulo de san Patricio, y ya de muy joven comenzó a seguirlo. e fue de gran ayuda al santo por su conocimiento del país y su relación con algunos clanes principales. Tomó a su maestro como modelo de austeridad, y con su compañero, san Asicus, se esforzó por avanzar diariamente en la perfección, cantando himnos y salmos juntos, y animándose mutuamente en la mortificación y la abnegación.
Se dice que se salvó milagrosamente de una manada de lobos hambrientos que lo rodeaban. Fue un infatigable opositor del paganismo y de todas sus supersticiones, exponiendo su vida entre los más apegados a las prácticas paganas, amenazándoles con la venganza divina si no abandonaban su idolatría. Destruyó sus ídolos y denunció sus prácticas perversas.
También se opuso firmemente a la esclavitud y consiguió la libertad de muchos. Un jefe pagano capturó en una incursión a una hermosa doncella cristiana y decidió que se sometiera a sus deseos. Al enterarse de ello, el santo exigió audazmente su liberación, ante lo cual el jefe se rió de él como de un tonto entrometido. El santo, indignado, le dijo que en el momento en que intentara profanar el vaso del Espíritu Santo moriría, y así sucedió. La doncella fue inmediatamente liberada y regresó con los suyos.
Nuestro Santo, que ayudó a Patricio en la conversión de Connacht, fue colocado en la sede de Killala hacia 434. Murió hacia el 455.
Traducido para ETF y redactado a partir de la breve noticia de OSH, quien cita como fuente James O'Brien, "Irish Celts", de 1884. La vidriera reproducida es de 1893, en Ballina (ciudad que es sede de la diócesis de Killala), Catedral de S. Muredach.