Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Beato Vicente Ballester Far, presbítero y mártir
fecha: 23 de septiembre
n.: 1888 - †: 1936 - país: España
canonización: B: Juan Pablo II 11 mar 2001
hagiografía: «Sacerdotes Mártires», Dr. J. Zahonero Vivó
Elogio: En Benissa, de la provincia de Valencia, en España, beato Vicente Ballester Far, presbítero y mártir, que en los días de persecución religiosa libró un buen combate por Cristo.

Había nacido en Benidoleig en el año 1888. Cursó los estudios sacerdotales en el Seminario Conciliar de Valencia; alumno aventajado y de insignes cualidades, obtuvo una Colegiatura de beca en el Colegio del Corpus Christi (Patriarca). Ordenado de Presbítero en 1913, fue destinado a Jávea, donde estuvo hasta su martirio; primero, durante ocho años, como Capellán del Mar (Aduanas), y luego, hasta su fin, en las Agustinas Descalzas. Como Capellán del Mar era tan querido de los pescadores que, al ser trasladado a la Capellanía de las Monjas, elevaron pliegos de firmas, con rara unanimidad, al Arzobispo, pidiendo dejasen sin efecto el traslado.

Era muy amante de la Eucaristía. Vivió siempre pobre, hasta el punto que tenía los muebles prestados, y aun la ropa de su uso se la habían de regalar muchas veces. Muy limosnero y un gran catequista. Hacía catecismo en el Mar, cuando allí estaba, y después, siempre, en el Convento de Agustinas; los premios del catecismo (de valor) los daba de su peculio particular. Era muy mortificado; los viernes de Cuaresma comía solamente un pedacito de pan con un poco de aceite. Usaba disciplinas de sangre dos veces por semana, y cilicio.

Cuando estalló la guerra permaneció en Jávea hasta el día 2 de agosto de 1936, marchando a su pueblo natal, Benidoleig, donde estuvo hasta el día 23 de septiembre. Fué requerido, en esta misma fecha, por el comité de Jávea, con el objeto de que hiciera algunas declaraciones referentes al Sindicato Agrícola de Jesús Nazareno, del cual era Consiliario hacía muchos años. El comité de Benidoleig no se opuso a ello y, a fin de que los que habían ido a por él obraran con más libertad, el comité local se ausentó del pueblo.

El intento de los milicianos era asesinarle antes de llegar a Jávea, pero ante la negativa del conductor del coche, el cual había sido obligado a ir, decidieron llevarle a la población; pero el 24 del mismo recibió, de manos de los enemigos de Dios, la palma del martirio entre Teulada y Benisa. Su cadáver fué encontrado con el Santo Rosario entrelazado en las manos, siendo enterrado en el cementerio de Benisa.

En medio de las agonías de la muerte y los horribles dolores producidos por las heridas de bala en el abdomen, pedía, al igual que Jesús en la Cruz, perdón y misericordia para sus asesinos, y, principalmente, para aquel que le había de dar el tiro de gracia. Días más tarde, el charco de sangre producido por las heridas apareció adornado de rosas, lo que demuestra la gran fama de santidad que tenía D. Vicente. Después de la guerra, sus restos fueron trasladados al cementerio de Benidoleig, en donde esperan la resurrección de la carne.

fuente: «Sacerdotes Mártires», Dr. J. Zahonero Vivó
accedido 3633 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_3461
Comentarios
por maria gilabert ballester molina moll (i) (186.123.135.---) - dom , 14-oct-2012, 19:37:15

Sentimos mucho dolor al leer estas paginas,descendientes de habitantes de esas benditas tierras estamos en este pais Argentina, Provincia de Santa Fe y también de Buenos Aires, en este lugar sagrado descansan los restos de mis bisabuelos.

puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 3.226.248.180
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2020 - todos los contenidos del portal pueden reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 7.2.33