Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Santa Jacinta Marto, niña
fecha de inscripción en el santoral: 20 de febrero
n.: 1910 - †: 1920 - país: Portugal
canonización: B: Juan Pablo II 13 may 2000 - C: Francisco 13 may 2017
hagiografía: Santi e Beati
Elogio: En Aljustrel, lugar cercano a Fátima, en Portugal, santa Jacinta Marto, la cual, siendo aún niña de tierna edad, aceptó con toda paciencia la grave enfermedad que le aquejaba y demostró siempre una gran devoción a la Santísima Virgen María.

La Iglesia ha meditado mucho antes de elevarla a la gloria de los altares, no porque tuviese ninguna duda sobre su vida cristalina, sino porque importantes teólogos buscaban ponerse de acuerdo sobre una cuestión de no poco peso: si a los 10 años no computa normalmente la virtud, cómo podrían vivirse en «grado heroico», como es necesario que ocurra en cualquier cristiano que sea propuesto para la veneración de los fieles como santo o beato. Al final toda duda se disipó, porque el buen Dios ha puesto más de una firma (los milagros, requeridos para elevar a cualquiera a los altares) sobre la santidad de esta niña. Sin embargo, su santidad no se le reconoce por haber experimentado seis apariciones de la Virgen, sino que como estas le han ayudado a alcanzar la perfección cristiana, nosotros tenemos hoy la alegría de celebrar a la beata Jacinta Marto, una de los tres «videntes de Fátima», que papa Juan Pablo II beatificó en el año 2000, y que papa Francisco canonizó en el centenario de las apariciones de Fätima, el 13 de mayo de 2017.

Todo se inicia otro 13 de mayo, pero de 1917, cuando la Virgen se apareció por primera vez (Jacinta tiene sólo 7 años, porque nació el 11 de marzo de 1910), mientras pastoreaba con su hermano Francisco y su prima Lucía. Esta última (muerta el 13 de febrero de 2005, a los casi 98 años) declaró que Jacinta hasta ese día era una niña como cualquier otra: le gustaba jugar, como a todos los niños de esa edad, es un poco delicada, pone mala cara por nada y no se resigna fácilmente a perder, le encanta bailar y basta el sonido de un rudimentario pífano para hacer mover y girar su pequeño cuerpo.

La Virgen irrumpe en su vida y la cambia radicalmente: medita mucho sobre la eternidad del infierno y «toma en serio los sacrificios por la conversión de los pecadores»; se priva de la merienda para ayudar a los niños necesitados de dos familias; se enamora del Papa, a quien desea encontrar cara a cara; a menudo sorprende en la oración un arrebato de amor sin duda superior a su edad. Cualquier sufrimiento ofrecido por la conversión de los pecadores está siempre acompañado por un amor que se encuentra sólo en los grandes místicos.

El 23 de diciembre de 1918, 14 meses después de la última aparición, ella y Francisco se ven afectados por la "gripe española", pero mientras que el segundo se cura en pocos meses, para Jacinta se vuelve un calvario, ya que le sobreviene una pleuresía purulenta, que soporta y ofrece «para la conversión de los pecadores y para reparar los ultrajes que se realizan al Corazón Inmaculado de María». Se le pide un último gran sacrificio: separarse de los suyos, y sobre todo de su prima Lucía, para pasar un tiempo de recuperación en un hospital de Lisboa. Donde se prueba todo, incluso una cirugía sin anestesia para intentar arrancarla de la muerte, pero donde la Virgen viene serenamente a tomarla el 20 de febrero de 1920, como había prometido.

Traducido para ETF de un artículo de Gianpiero Pettiti.

 

 

fuente: Santi e Beati
accedido 4816 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el enlace de la página
Comentarios
por Padre Joan Manuel Serra i Oller (i) (2.136.35.---) - jueves , 20-feb-2025, 10:58:32
El Misterio de la Co-Redención, en el centenario de Fátima (1917-2017)

Dios ha querido que le ayudemos en la Obra Admirable de la Salvación de las almas.

Santa Jacinta Marto, de Fátima, una gigante de la Co-Redención.

https://drive.google.com/file/d/1qC22_SRV00YO-z3sW6EfbCt56E_NWPLQ/view?usp=sharing
puedes agregar un comentario
nombre:
email (opt):
comentario:
Ip: 216.73.216.107
Copia este código antispam en el casillero:
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30