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El Testigo Fiel
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La numismática de los Evangelios

por Juan Gómez
24 de octubre de 2009
En los Evangelios se mencionan algunas monedas, que circulaban en época de Jesús; en esta ficha de información nos acercaremos a conocerlas.

 

El uso de la moneda no es tan antiguo como a primera vista parece que tuviera que ser. Los intercambios comerciales se realizaban al trueque, o bien pesando en oro o plata el valor de los productos. La moneda propiamente dicha aparece en el reino de Lidia (actualmente parte de Turquía) cuando hacia el siglo VII el rey Giges acuña una de aleación de oro y plata, el electrón, que llevaba la cara de un león. Más tarde, también en Lidia, el rey Creso acuñó el estáter, de oro puro, que llevaba en una cara el león y en la otra su efigie.

 electrón, la primera moneda acuñada


Cuando los persas invadieron Lidia en el 546 a.C. decidieron acuñar ellos también moneda, Darío el Grande acuñó el llamado dárico. Estas monedas fueron las primeras que circularon en Palestina. El dárico es la primera moneda que se nombra en la Biblia en 1Crónicas 29,7:

«...y dieron para el servicio de la Casa de Dios cinco mil talentos de oro, diez mil dáricos, diez mil talentos de plata, dieciocho mil talentos de bronce y cien mil talentos de hierro.»

Se refiere al templo de Salomón, y por lo tanto al siglo X a.C.; en esa época no existía el dárico, pero el hagiógrafo escribe mucho después, hacia el 300 a.C., y adapta lo recibido por tradición a las costumbres y valores de su tiempo.

Hacia el 332 los griegos invadieron Palestina y circularon sus monedas, el dracma, didracma, estáter y ya de menor valor el óbolo (1/6 de dracma), y el calco (1/8 de óbolo). Estas dos últimas no se nombran en los Evangelios (aunque el óbolo sí en el AT).

Algunos gobernantes judíos emitieron moneda, Juan Hircano sobre el 110 a.C, y su hijo Alejandro Janeo.

Cuando Palestina fue conquistada por Roma, en el 63 a.C., además de las cuatro mencionadas en el Evangelio (el denario, el as, el cuadrante y el leptón), circulaban el sextercio, que era la cuarta parte del denario, el dipondio, 1/8 de denario y el semis, equivalente a 1/32 veces. Asimismo Poncio Pilato emitió una moneda de bronce, el prutha, que equivalía a dos leptones (en Oriente era común que las dinastías locales, procuradores, gobernantes, etc. emitieran moneda propia de valores bajos para la circulación local).

Otras monedas de plata en curso eran el medio siclo o estáter, equivalente a dos didracmas, acuñada en Antioquía, y la de cuatro dracmas o tetradracma, equivalente a un siclo. También estaba en uso el medio siclo de Tiro, de iguales características que el siclo entero, pero de menor tamaño. Se cree que las treinta monedas de plata por las que se vendió Judas, eran 30 siclos.

El siclo no era propiamente una moneda sino una medida de peso (11,4 gramos), pero que servía como patrón de la emisión monetaria.

En los Evangelios se mencionan siete monedas, tres griegas (dracma, didracma y estáter) y cuatro romanas (denario, as, cuadrante y leptón).

Además se nombran otras dos "monedas" para expresar grandes cantidades, pero solo se usaban como referencia de valor, pues no eran monedas acuñadas sino, como el siclo, patrones de peso: el talento (34 kg) y la mina (572gr). El talento equivalía poco más o menos al peso de 6.000 denarios y la mina al de unas 100 dracmas.

-La dracma, de plata, sólo en Lc. 15,8-10:

Y les dijo también: "Si una mujer tiene diez dracmas y pierde una, ¿no enciende acaso la lámpara, barre la casa y busca con cuidado hasta encontrarla?...."

 

-La didracma, era una moneda también de plata, (dos dracmas) y el estáter, de plata también, (dos didracmas) sólo en Mt. 17, 24-27:


¿Vuestro Maestro no paga el didracma?.../... Sin embargo, para no escandalizar a esta gente, ve al lago, echa el anzuelo, toma el primer pez que salga y ábrele la boca. Encontrarás en ella un estáter, que eqivale a dos didracmas, tómala, y paga por mí y por ti".

 didracma

 

-El denario, de plata, aparece varias veces. En Mt 20, 1-16 se dice que es el salario del obrero de un día de trabajo en la viña. También aparece en el primer milagro de los panes, en la parábola del buen samaritano... y es probablemente la moneda que le muestran a Jesús cuando le preguntan si es lícito pagar el impuesto a Roma, ya que tenía la esfigie del César.

 

-El as, unas de bronce y otras de latón, que equivalía a 1/16 de denario, pertenecía ya a las monedas de escaso valor. Aparece dos veces, una en en Mateo y otra en Lucas:

¿Acaso no se vende un par de pájarillos por un as? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del que está en el cielo. (Mt 10,29)

¿No se venden acaso cinco pájaros por dos ases? Sin embargo, Dios no olvida a ninguno de ellos. (Lc 12,6)

 as de la época de Nerón

 

-El cuadrante, de bronce, que valía 1/64 de denario. Se nombra en Mt. 5,26:

Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuadrante.


-El leptón, de bronce, que equivalía a 1/128 denarios. Se nombra también sólo una vez en Mc 12, 42:

Llegando una viuda pobre, echó dos leptones que hacen un cuadrante.

 

La moneda menos importante es la más valiosa para Jesús ante los discípulos, sólo Él se dio cuenta de lo que echaba la viuda: "Ella dio lo que le hacia falta para vivir".

Respecto a las otras dos "monedas no acuñadas":

El talento, aparece dos veces en el evangelio la primera en la parábola del siervo despiadado, Mt, 18, 23. El rey le perdona 10.000 talentos al siervo y éste no quiere perdonar 100 denarios. 10.000 talentos equivalía a 60 millones de denarios. La segunda en Mt. 25, 14-30, en la parábola de los talentos. De aquí, de este pasaje, se deriva que talento se refiera ahora a don, a capacidad.

La mina, que sólo aparece en Lc, en la parábola de las minas (versión de Lc de la parábola de los talentos) y que equivalía a 100 dracmas. Aquí Lucas fue más modesto que Mateo....seguro que su público era menos "pudiente".


Bibliografía:

Puede consultarse esta información y ampliarla en:

-Ariel Álvarez Valdés. Enigmas de la Biblia nº 10. Ed. San Pablo. 2008.

-J. Gonzalez Echegaray. Arqueología y Evangelio. Ed. Verbo Divino. 1994.

Las fotos, recogidas de diversos sitios, no siempre reflejan las monedas exactas de la época de Jesús, ya que la acuñación iba variando, excepto en el caso del denario, reconocible por la figura de Tiberio.

Comentarios
por Daniel (i) (201.252.197.---) - jue , 12-nov-2009, 13:21:19

Muy buena la nformación. Gracias

por ELÍAS (i) (190.236.165.---) - vie , 21-ene-2011, 16:41:18

MUY BUENO, ¡Y JUSTO CUANDO MÁS LO NECESITABA!

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