En el principio estaba la Palabra
y la Palabra estaba cara a Dios
Y Dios era la Palabra.
Ella estaba en el principio cara a Dios.
Todo apareció por Ella
y sin Ella nada apareció
de cuanto apareció (Jn 1,1-3)
Lectura del libro del Genesis (Gn 1,1-4)
En el principio creó Dios los cielos y la tierra. La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.
Dijo Dios: 'Haya luz', y hubo luz. Vio Dios que la luz estaba bien, y apartó Dios la luz de la oscuridad.
Salmo 8:
Señor, Dios nuestro,
que admirable es tu Nombre,
en toda la tierra.
Cuando contemplo el cielo,
obra de tus dedos,
la luna y las estrellas que has creado.
Qué es el hombre para que te acuerdes de él;
el ser humano, para darle poder.
Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos,
todo lo sometiste bajo sus pies.
Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por las aguas.
Señor, Dios nuestro,
que admirable es tu Nombre,
en toda la tierra.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo,
como era en el principio, ahora y siempre
y por los siglos de los siglos. Amén.