Finalizamos este Camino con las palabras que el propio Jesús nos enseñó:
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
No nos dejes caer en tentación,
y líbranos del mal.
«Dios de los Padres y Señor de la misericordia, que hiciste el universo con tu Palabra y con tu Sabiduría formaste al hombre para que dominase sobre los seres creados, administrase el mundo con santidad y justicia y juzgase con rectitud de espíritu, envíanos tu Palabra desde los santos cielos, mándala desde tu trono de Gloria.» (Sab 9,1-3.10)
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que siendo Dios vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén
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V/. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
R/. Amén.
V/. Bendigamos al Señor.
R/. Demos gracias a Dios.