Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
El Testigo Fiel
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
rápido, gratis y seguro
conservar sesión
  • Por sobre todo, los miembros registrados dan forma y sentido a este sitio, para que no sea solamente un portal de servicios sino una verdadera comunidad de formación, reflexión y amistad en la Fe.
  • Además tienes ventajas concretas en cuanto al funcionamiento:
    • Tienes reserva del nombre, de modo que ningún invitado puede quedarse con tu identidad.
    • En los foros, puedes variar diversas opciones de presentación (color de fondo, cantidad de mensajes por página, etc.), así como recibir mail avisándote cuando respondan a cuestiones de tu interés.
    • También puedes llevar un control sobre los mensajes que leíste y los que no, o marcarlos para releer.
    • Puedes utilizar todas las funciones de la Concordancia Bíblica on-line.
registrarme
rápido, gratis y seguro
«Mira que estoy a la puerta y llamo,
si alguno oye mi voz y me abre la puerta,
entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003 ~
Oración: La luminosa resurrección de Nuestro Señor Jesucristo
La despedida: Jesús encarga su misión a los Apóstoles
inicio   1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12  

Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verle le adoraron; algunos sin embargo dudaron.

Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» (Mt 28,16-20)

Jesucristo da a la Iglesia su misión, y une esa misión a una promesa «He aquí que yo estoy con vosotros». La misión parece monumental: bautizar, proclamar, anunciar, enseñar, salvar, pero Jesús promete su constante presencia. Si hay algo que Dios repite constantemente es precisamente el recordarnos su compañía:

A Isaac le dice: «Yo soy el Dios de tu padre Abraham. No temas, porque yo estoy contigo.»

A Jacob: «Mira que yo estoy contigo; te guardaré por doquiera que vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho.»

A Moisés, desde la zarza ardiendo: «Yo estaré contigo»

Los planes de Dios siempre son excesivos, sobreabundantes, desmesurados, pero también lo es el Dios que nos acompaña. No solo promete su compañía, sino que nos pide no temer ante ninguna circunstancia de nuestra vida.

Cristo nos mandara lo mismo, pero encarnará lo que ya el nombre de YHVH (y su nombre profetico Emmanuel) apuntaba: Dios siempre nos acompaña: Dios con nosotros.

Señor Jesús, que nunca olvidemos tus promesas, tu compañía, tu constante caminar junto a nosotros, que la vida y tus exigencias que nos exceden por completo, sean un motivo de gozo, gozo porque contamos con tu ayuda, gozo por el amor a tus desmesurados planes, gozo porque en nosotros se manifiesta la gloria de tu Nombre, porque trabajamos y servimos a tu causa, que no es otra que la de salvar lo que amas. Amén.
inicio   1   2   3   4   5   6   7   8   9   10   11   12  
© El Testigo Fiel - 2003-2026 - www.eltestigofiel.org - puede reproducirse libremente, mencionando la fuente.
Sitio realizado por Abel Della Costa - Versión de PHP: 8.2.30