Se imagina como el lugar donde habita Dios, después se usa para no pronunciar el nombre de Dios (cfr "no lo quiera el cielo"). Como destino final dichoso se expresa con diversos componentes e imágenes, como lugar o estado, como premio o don Fiesta (Mt 25,21), banquete (Lc 13,29), posesión del reino (Mt 25,34), alegría (1Pe 4,13), gloria y paz (Rm 2,6-10), asiento (Ef 2,6; Ap 3,21), corona (1Pe 4,13), paraíso (Lc 23,43), seno de Abrahán (Lc 16,23). En Ap se presenta como ciudad con la presencia y compañía de Dios ↗Tierra.