Por su orígenes y creencias eran considerados por los judíos como cismáticos casi paganos, no se trataban Admitían solo el Pentateuco como Escritura y consideraban el monte Garizín como único lugar legitimo de culto Jesús presenta en su parábola como modelo un samaritano (Lc 10,30-37), convierte a una mujer y a toda una población (Jn 4), solo un samaritano vuelve a darle gracias (Lc 17,11-19) Viviendo el, los apóstoles no han de predicar en Samaría, después de la resurrección si (Mt 10,5; Hch 1,8).