Lo recomienda el ejemplo de Jesús en su vida oculta (Mc 6,3; Mt 13,55), de los que escoge como discípulos (Mt 4,18s), las referencias en las parábolas, como término de comparación de la tarea apostólica (Mt 9,37; Jn 4,38), Pablo lo practica (Hch 20,34; 1Cor 4,12), y lo inculca (2Tes 3,6) Trabajo más importante es la obra de Dios (Jn 6,28s) y la tarea apostólica.