El hombre no debe gloriarse de sus cualidades y dones (1Cor 4,7), de la ley (Rm 2,23), de las obras como méritos (Ef 2,9; Rm 3,27), por razones humanas (2Cor 11,18), por encima de otros (Rm 11,18), de valores humanos (1Cor 3,21), frente a Dios alegando méritos-derechos (1Cor 1,29) Pero puede y debe gloriarse de Dios (Rm 5,11), de Jesucristo (Flp 3,3), de la cruz (Gal 6,14), de las tribulaciones (Rm 5,3) y debilidades (2Cor 12,5-9), de la esperanza (Rm 5,2), el apóstol por una comunidad (2Tes 1,4; 2Cor 7,4) ↗Humildad.