Ap 2,11 distingue una primera y una segunda muerte La primera sería la condición del hombre, a la vez mortal (cfr Eclo 17,15; Hb 9,27) y destinado a la inmortalidad (Sab 2,23). El pecado frustra ese destino y cierra la salida a la muerte primera (biológica), el pecado consolida la muerte primera en muerte segunda (Rm 5,12; Rm 6,16; Sant 1,15 -paradoja-). La muerte segunda es el último enemigo que hay que vencer (1Cor 15,26) Lo hace Cristo, no desde fuera, sino entrando como 'más fuerte" en la casa controlada por el "fuerte" (Lc 11,21s). Jesús pasa por la muerte primera dándole salida hacia la vida así vence definitivamente a la muerte (1Cor 15,14, cfr Is 25,8; Os 13,14), pasa al reino donde no existe la muerte (Ap 21,4). Ahora la muerte puede glorificar a Dios de Pedro (Jn 21,19) de Pablo (Flp 1,20). Ahora el hombre puede configurar (symmorphos) su muerte a la de Cristo (Flp 3,10) haciéndola paso hacia la vida, incluso anticipa el paso (1Jn 3,14) Venciendo a la muerte vence Cristo también el miedo que esclaviza (Hb 2,15) ↗Infierno ↗resurrección.