El NT distingue entre piedra (lithos) y roca (petra) en la linea de la distinción he brea entre 'ében y tsur Juega con los términos (Mt 16,18). Jesús es la piedra angular (Mt 21,42; Ef 2,20; 1Pe 2,7), y la piedra de tropiezo (Lc 20,17; Rm 9,32, citando Sal 118,22 e Is 28,16). Los cristianos son piedras vivas en la edificación de la Iglesia (1Pe 2,5; Ef 2,21).