Se menciona como destinatario de la promesa dinástica (2Sm 7), como antepasado del Mesías (Mt 22,45; Rm 1,3), tanto que HIJO de David es título mesiánico (Mt 21,9). Aparece también como autor inspirado de Escritura (Mc 12,35ss; Hch 1,16). La llave de David es su autoridad real consumada en el Mesías (Ap 3,7).