Jesús polemiza contra la interpretación exagerada y casuística del precepto bíblico, relativiza su valor subordinándolo al hombre (Mc 2,27), lo pone bajo su autoridad (Mc 2,28). Por otra parte enseña en sábado en las sinagogas (Mc 1,21; Mc 6,2), lo mismo hará Pablo (Hch 13,14). Los cristianos muy pronto abandonaron la observancia del sábado y celebraron el "primer día" como día del Señor (kyriakós) (1Cor 16,2; Hch 20,7).