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El Testigo Fiel
«Mira que estoy a la puerta y llamo, si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo...»
formación, reflexión y amistad en la fe, con una mirada católica ~ en línea desde el 20 de junio de 2003
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Buscador simple (o avanzado)
El buscador «simple» permite buscar con rapidez una expresión entre los campos predefinidos de la base de datos. Por ejemplo, en la biblioteca será en título, autor e info, en el santoral en el nombre de santo, en el devocionario, en el título y el texto de la oración, etc. En cada caso, para saber en qué campos busca el buscador simple, basta con desplegar el buscador avanzado, y se mostrarán los campos predefinidos. Pero si quiere hacer una búsqueda simple debe cerrar ese panel que se despliega, porque al abrirlo pasa automáticamente al modo avanzado.
 
Además de elegir en qué campos buscar, hay una diferencia fundamental entre la búsqueda simple y la avanzada, que puede dar resultados completamente distintos: la búsqueda simple busca la expresión literal que se haya puesto en el cuadro, mientras que la búsqueda avanzada descompone la expresión y busca cada una de las palabras (de más de tres letras) que contenga. Por supuesto, esto retorna muchos más resultados que en la primera forma. Por ejemplo, si se busca en la misma base de datos la expresión "Iglesia católica" con el buscador simple, encontrará muchos menos resultados que si se lo busca en el avanzado, porque este último dirá todos los registros donde está la palabra Iglesia, más todos los registros donde está la palabra católica, juntos o separados.
 
Una forma de limitar los resultados es agregarle un signo + adelante de la palabra, por ejemplo "Iglesia +católica", eso significa que buscará los registros donde estén las dos palabras, aunque pueden estar en cualquier orden.
La búsqueda no distingue mayúsculas y minúsculas, y no es sensible a los acentos (en el ejemplo: católica y Catolica dará los mismos resultados).

Paolo Uccello

Pratovecchio, en el Casentino, se ufana de ser el lugar de nacimiento de Paolo Uccello, que ocurrió en 1397. El pintor era hijo de Dono di Paolo, que ejercía simultáneamente las profesiones de cirujano y de barbero (como entonces se acostumbraba) y de Antonia di Glovanni del Beccuto. Es mucho más probable, sin embargo, que el artista naciera en Florencia, cuya ciudadanía había adquirido su padre en 1373. En 1407, Paolo se encuentra entre los jóvenes aprendices que ayudaban a Ghiberti en el bruñido de su primera puerta para el Bautisterio florentino; y quizá -como se ha supuesto recientemente- por haber ejecutado, en especial, las aves y los otros animales que figuran en el friso del marco de esa puerta, tomó de ellos el sobrenombre de Paolo degli Uccelli (Pablo el de los pájaros) o Uccello, con el que firma ya el fresco que representa a Juan Aculo (1436). En 1415, Paolo se matricula en el gremio de los Médicos y Especiales, y en 1424, ingresa en la Compañía de San Lucas, que era, en realidad, la asociación de los pintores. Es incierta., sin embargo, la formación del artista: Vasari dice que era discípulo de Antonio Veneciano, pero dado que éste había muerto antes de finalizar el siglo XIV, pudo haberío sido de Gerardo Starnina. En 1425, Paolo, después de haber hecho prudentemente testamento el 5 de agosto, marcha a Venecia, donde lo llaman para unas labores de mosaico en San Marcos: allí ejecuta una figura de San Pedro en la fachada de la Basílica, que se ha perdido, pero que puede reconstruirse, Porque figura en un cuadro de Gentil Bellini que presenta una vista de la plaza de San Marcos. Éste es el motivo de que Uccello no figure en las declaraciones de bienes hechos para la confección del primer catastro florentino (parecido a la actual declaración para el impuesto a los réditos), establecido en 1427; y uno de sus familiares dice de él: "Se fue con Dios, hace más de dos años, y está en Venecia". Debió de regresar, sin embargo, en 1430, porque aparece en el catastro de 1431. Al arco siguiente solicitó participar en los trabajos de la Catedral florentina, y los funcionarios encargados de aquellos pidieron informes sobre su capacidad, precisamente a Venecia. No sabemos si le hicieron algún encargo por entonces; pero en 1436 le fue confiada por los mismos funcionarios una obra muy impoitante para realizar en la nave izquierda de Santa María de la Flor: el gigantesco monumento ecuestre, al fresco, de Juan Acuto, nombre italianizado del "condottiero" inglés John Hawkwood, que había capitaneado las tropas florentínas en el siglo anterior. El artista lo terminó en tres meses, de junio a agosto, incluida una corrección que se le impuso mediado el trabajo. Siempre para la misma obra de la Catedral, trabajó Paolo de 1443 a 1445, realizando los bocetos para las vidrieras de tres claraboyas de la capilla (La Natividad y La Resurrección, que todavía existen, La. Anunciación que ha desaparecido), y pintando en la fachada posterior la "esfera de las horas", es decir, el reloj con cuatro cabezas de Profetas en los ángulos. La esfera del reloj alterada y modificada después, ha sido restaurada recientemente.

En 1445, llamado por Donatello, Paolo se dirige a Padua, donde ejecuta al fresco, en el Palacio Vitallani, colosales figuras de personajes ilustres, hoy desaparecidas, llamadas Los Gigantes, obra que debió impresionar al Joven Mantenga. Se poseen más indicios biográficos del artista en los asientos del catastro correspondientes a los años 1442, 1446 y 1457: en 1452 se casa con Tomasa Malifici, quien al año siguiente le da un hijo, Donato, y en 1456 una hija, Antonia, que será pintora como su padre y después monja. Por último, en 1465, Paolo entabla relación con la Cofradía del Corpus de Urbino con destino a la cual hizo la preciosa peana del altar con Los milagros de la Hostia. El artista está trabajando en Urbino, con su joven hijo, desde 1467 hasta 1469. Los últimos documentos sobre su vida son la notificación para el catastro, escrita en 1469, en la que el pintor, con más de setenta años, declara: "encuéntrome viejo y sin ocupación; no puedo trabajar y mi mujer está enferma", y el testamento del 11 de noviembre de 1475. Un mes después fallece, el 10 de diciembre de 1475, y es sepultado en la tumba paterna, en la Iglesia del Espíritu Santo.

El retrato de Paolo aparece en una tabla del Louvre que representa a Los cinco fundadores del arte renacentista, atribuida al propio Paolo, y Vasari nos describe vivamente algunos aspectos de su carácter, como, por ejemplo, la pasión del artista por toda clase de animales que, no pudiendo adquirir, pintaba en su casa, y su manía de la perspectiva, por la cual, velando de noche para trazar unos dibujos complicadísimos de poliedros, respondía a su mujer que le llamaba para dormir: "¡Oh, qué dulce cosa es esta perspectiva!" Sobre este, tema, el poemita dedicado a Paolo Uccello por Giovanni Pascoli nos da una imagen sugestiva del artista.

Bibliografía: Luciano Berti. Pinacoteca de los Genios. Editorial Codex S. A.

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