Desempeña un papel fundamental en la historia sagrada y puede tomarse como modelo de imperio pagano. Benéfico, es el granero de la zona (Gn 12,42ss). Poderoso, explota y oprime (Ex 1-11); pero se distinguen el Faraón, los magos, los ministros, el pueblo. De Egipto arranca la liberación: de la esclavitud y del trabajo forzado. Por su abundancia el Egipto lejano se convierte en tentación (Nm 13), también por su poder político y militar (Is 30,1-5; Jr 2,18). Volver a Egipto no es salvación (Dt 28,68), sino castigo (Os 9,3.6), consumado en la ida forzada de Jeremías (Jr 42); allí dejan los judíos de invocar el nombre de Señor (Jr 44,26). Pero un día Egipto se convertirá y será "mi pueblo" (Is 19,16-25); nacido en Jerusalén (Sal 87). ↗Salvación.