En sentido corriente es el que presencia un hecho, escucha personalmente un dicho. En sentido jurídico, los testigos actúan notarialmente en una boda (Rut), en una compra (Jr 32). En sentido forense, los testigos aducen pruebas de cargo o descargo. La legislación se fija sobre todo en el último aspecto, para asegurar la ↗justicia de los tribunales (Ex 20,16; Dt 5,17; Dt 19,18), también los sapienciales previenen contra el testigo falso (Prov 6,19; Prov 25,18). Dios es invocado como testigo en un pacto (Gn 31; 1Sm 20,23). Cuando Dios pleitea con su pueblo, llama por testigos (notariales) al cielo y la tierra, y actúa a la vez como testigo de cargo (Is 1,2; Sal 50). Israel ha de ser testigo de Dios, dando testimonio de él ante los paganos (Is 43,8-13) y contra los falsos dioses. Moisés lega su canto como testimonio perpetuo contra la infidelidad de Israel (Dt 31,19).